El diario de Matvey

CAPITULO CUARENTA Y CINCO: 13 de diciembre

13 de diciembre de 1948

Cómo empezaba a ser parte de mi rutina tuve que dejar el desayuno preparado a ellos dos e irme, cuando estuve por salir de la casa solamente saludé a Mikhail.

Ya me había vestido y arreglado mis útiles, pero no me sentí nada bien el día de hoy. Mi cuerpo seguía adolorido y el dolor de mi cabeza había empeorado, solamente no le di tanta importancia al dolor y creí que se me pasaría con el tiempo.

Llegué a la escuela y lo ví sentado en las escaleras, dibujando como siempre y junto al lado estaba Shura, que al parecer le estaba contando algo interesante. Pase de largo y solo me fui al aula, si no hubiera estado Shura le iba a pedir ahí mismo si podiamos hablar.

En clases no tuve nada que hacer, al sentarme saque mis útiles dejándolo ordenados sobre el banco. Me quedé quieto sin saber que hacer, empecé a sentirme aburrido.

El timbre sonó en un par de minutos, no fueron demasiados, y ya ví a Kirill junto a Shura entrar al aula. Shura siguió hacia su asiento, dónde Alexei la estaba esperando, y Kirill se sentó a mi lado.

Se que lo extrañaba, pero también por un lado me negaba a hablarle. Hubo unos segundos de silencio, yo lo saludé en voz baja y el a mi. Sentí que estaba algo molesto, ni siquiera me miro al saludarme.

Decidí pedirle si en la hora de la salida estaría ocupado ya que quería hablar las cosas con el, pero me interrumpio antes que hablara, diciendolo antes que yo. Acepte, pero aún así estaba algo nervioso, seguía manteniendo ese tono molesto hacia mi.

En el recreo estuve junto al grupo, note que Irenka se volvía más pesada y mostraba confianza como si nos hubiéramos conocido de toda la vida, es tan molesto. Y así habían sido los recreos, hubiera querido que en uno de ellos poder hablar con el, pero las miradas que recibiríamos me haria sentir peor.

Por fin el horario escolar había terminado, saludé al grupo antes de marcharme y ví cerca de los pasillos a Kirill hablando con Irenka. Me acerque sin importar que estuviesen hablando, le pregunte a Kirill si ya estaba listo contestandome que solo espere un poco más.

Acepte e iba a esperarlo afuera, cerca de un callejón donde casi nadie entraba. Antes de salir ví que Kirill estaba algo tenso hablando con esa chica y que ella no estaba con esa sonrisa falsa al hablarle, como si de algo se estuviese quejando.

Por fin ya se había acercado, pero no íbamos a hablar ahí ya que por más que nadie entre varios alumnos pasaban por allí. No teníamos en dónde ir, así que mientras caminábamos hablamos para arreglar las cosas hasta que llegamos en dónde la mayoría de las veces nos juntamos. Vacío como siempre.

Allí el me pidió disculpas por su comportamiento, comento que solo andaba con pocos ánimos por unos temas familiares, pero que aún así intentaria cambiar. Le creí, era la primera vez que me dijo que tenía algún problema así y lo entendí.

No solo hablamos de eso, también quisimos aclarar otras cosas más. Yo decidí decir la verdad que no estaba viviendo en el edificio y ahora vivía con la otra familia de mi padre, mencioné como era mi vida desde que estaba allí.

Quiso ayudarme, lo que le conté anteriormente le había preocupado, pero intenté que no se moleste por eso. Que yo estaba bien fue lo que dije, mientras pueda verlo en la escuela o en salidas eso me bastaba.

Le conté de Mikhail, lo que pensaba de el y como era conmigo. Nunca solté un comentario negativo de el, Kirill solo se alegro un poco por qué tenga algo de compañía.

Me preguntó si con el diario estaba bien, cuál confesé que no, lo estaba manteniendo oculto de esa familia. También había dicho que estaba algo sucio y quebrado, cuál después lo saqué de la mochila y se lo enseñe a Kirill.

Ofreció que si me gustaria el pudiera cuidarlo y tenerlo por un tiempo, así podría estar más seguro, pero al igual que Mikhail lo negué. No puedo estar tranquilo si no escribo todos los días, ni siquiera dejar pasar uno por más aburrido que sea.

Cuando ví que quería decirme algo, algo que parecía estar inseguro de comentarlo, fue cuando lo interrumpi sin querer diciendo que me iba. Arruine por completo eso, ya no quiso volver a decirlo y de ahí nos despedimos, yo seguí mi camino.

Tanto el como me decía que me conocía a la perfección, yo también a él, por más que no lo parezca. Conocía su expresión cuando algo le costaba decirlo y que dudaba en hacerlo, pero al final lo hacía, aunque esta vez no fue así.

No sé si habrá sido algo importante, ni siquiera si será algún problema conmigo, pero sería mejor no molestarlo.

No hubo nada nuevo en esa casa, más que con tan solo verme me mandarán a limpiar, dejándome todo el día ocupado. El malestar que sentía empeoró, sentí que me estaba por desmayar, pero aún que fuera así quise mantenerme de pie y hacer que nada me pasaba.

Cuando acabe de limpiar ni siquiera pude descansar un poco, esa mujer me obligo a qué me quedara despierto por si dentro de un rato necesitaba algo más. Estoy tan cansado, solo quiero poder descansar por varias horas.

Estoy empezando a considerar volver al edificio, quedarme allí y estoy seguro que aquel hombre no vendrá. Me agrada Mikhail y tenerlo de compañía es agradable, pero no por el voy a querer seguir estando aquí cuál después le diré que me voy hacia allá.

Tardaré unos días en ir, el día de mañana le pediré a Shura que guarde en su casa las cosas que llevaré de a poco. No me importa si es pesado o no, si tardará mucho, se que pronto estaré allí.

Ya tengo todo asegurado por suerte, se que va a salir todo bien. Aunque lo que me preocupa ahora es Nochka y en como la llevaré conmigo, se que por Mikhail el podría estar en buenas manos, pero aún así lo quiero llevar conmigo. Algo pensaré para eso.



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En el texto hay: #boyslove, #secretos, #asesinato

Editado: 06.03.2026

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