21 de diciembre de 1948
Que iluso al haber creído que tendría unas semanas en paz, me tuve que haber imaginado que no podría estar tranquilo desde que llegué al departamento.
Desde que me desperté solo había pensado en encargarme de la limpieza de la casa, cómo tenía planeado hacerlo. Fue una total perdida de tiempo ahora que lo pienso, si supiera, me hubiera tomado el tiempo para seguir descansando.
Aún no pensé en almorzar, quería tener ya limpio mi habitación. Aunque con los muebles quebrados no tenía que hacer, no tenía más opción que dejarlos como estaba.
Ya casi estaba terminando de acomodar mi cuarto, el hambre apareció de repente y me tomé un tiempo para ir a comer algo que nuevamente calenté. A mitad de mi comida, tocaron la puerta y abrí solo porque creí que había sido Nina.
Me arrepiento de abrirle, no tuve que haberlo hecho.
Quien había llegado era esa mujer, en ese instante no supe como encontro en dónde vivía. Me obligó a salir del departamento y que ya tomara mis cosas así vaciar el lugar.
No tuve elección y tuve que hacerle caso, rápidamente guarde mis cosas sobre un bolso. Y en mi mochila, guarde un poco de la comida que había en la heladera.
Mientras estaba guardando la comida, ví que ella tomó los ahorros de mi madre y que ese dinero sería para ella. Estuve por decirle algo, pero supuse que era mejor callarme antes que recibir un golpe.
No pensé correctamente, mientras preparaba mis cosas me sentí furioso con Mikhail. Había creído que el le contó de mi dirección, creyendo que la confianza que tenía en el se esfumó y era un mentiroso, una copia de esa familia.
Ahora lamento haber creído eso.
Ese pensamiento cambio cuando llegue a la casa, deje mi bolso sobre el piso de dónde dormía en esa casa y fui a la cocina. Esa mujer estaba detrás de mi, me ponía realmente ansioso.
Aquel hombre me dió una fuerte cachetada con tan solo verme y después empezó a golpearme. Allí confesó que ya sabía en dónde me metí, no pensé en eso a la hora que me escape de aquí.
Luego de ese mal momento, ella me mandó a limpiar la sala de estar que habrian visitas y tenía que dejar todo impecable. Tuve que enfocarme en limpiar, ya que la cocina y la sala estaban cerca, podían acercarse rápidamente y ver lo que yo hacía.
Pero aún así en un segundo me mire al espejo, ahora no solo me veía horrible por el corte si no también que por mi rostro estaba lleno de moretones. No quise ni pensé en llorar, ya me sentía cansado de hacer algo insignificante que ni me ayudara.
Dentro de un tiempo ya había acabado, cuando las visitas habían llegado esa mujer me mandó a quedarme afuera en el patio. Si tenía tanto sueño me dormiría en la alfombra donde dormía Nochka.
Sali afuera y me encerró, si sabría del frío que hacía en ese entonces me hubiera abrigado. Aunque creo que no me daría tiempo para eso, es lo peor.
Nochka estaba durmiendo en la alfombra, no tuve más opcion que acostarme sobre el piso e intentar dormir ahí. Eso se me hacia difícil, el frío recorría todo mi cuerpo y mantenía la preocupación sobre el diario, ya que estaba dentro.
En un momento logré dormirme, pero eso me costó mucho tiempo hacerlo. El suelo me raspaba y yo no estaba del todo abrigado, eso era una molestia.
Cuando me despertaron ya era de noche, Nochka seguía durmiendo. Yo me levanté con resfriado y con un gran dolor de cabeza, fue Mikhail quien se me acercó.
Estuve de mal humor, no tenía intención alguna de hablar con alguno de ellos. Al parecer el no sabía nada de que yo estaba, recién su madre le ordenó que me hiciera entrar para limpiar de nuevo la sala de estar donde estuvieron los invitados. Me preguntó que paso, parecía preocupado.
Olvidé de inmediato la desconfianza que sentí en el, quien tuvo la culpa de que me encontraran fue de aquel hombre. Yo también soy un idiota, era claro que me encontrarian fácilmente ahí.
Me sentí mal, pero tuve que limpiar así no llevarme más problemas de los que tenía. Mikhail me ayudó, hizo más que yo así podía ir a descansar, yo estaba haciendo todo con pocas ganas por lo mal que me siento.
Ahora voy a dormir de nuevo en ese sofá y me despertare peor, eso lo sé. No tengo mucho más que escribir, espero que por lo menos el dolor de cabeza se me quite mañana.