24 de diciembre de 1948
Ya han pasado dos días desde que estoy aqui. Desperté en esta casa un poco mejor, mi cuerpo seguía doliendo al igual que las heridas, que empeoraban cada vez, pero como un pequeño alivio no me dolía la cabeza después de estos días. Esa mujer me despertó a una hora temprana ya que según ella la sala estaba mal lavada, levantándome a gritos.
Ignore cada cosa que me decía mientras yo limpiaba, no quise escuchar ni ponerme más mal de lo que estaba por sus palabras. En ese entonces ella no dejaba de como debía de hacer las cosas, que lo hacía mal y entre otras cosas mas. Era insoportable.
Estuve limpiando toda la sala completa y eso me llevo un par de horas, en un rato toda esa familia estaba almorzando. No me intereso escuchar de lo que estuvieran hablando, solamente deseaba ya terminar con la tarea.
En el momento que acabe, ya habían terminado de almorzar y me mandaron a lavar todo lo de la mesa. Sin discutir ni emitir una palabra fui a hacerlo, mientras que los padres de Mikhail se han ido a su habitación y su hermana salió al patio.
No estaba solo, al recoger estuve hablando con Mikhail. Hubo un silencio entre nosotros al sentir gritos de Nochka, estaba a punto de salir afuera hasta que Mikhail me lo impidió, ya el se haría cargo.
Espero que esa desagradecida no le haya hecho nada.
Seguí lavando cada plato, de reojo ví cuando Mikhail llevaba a su hermana a la habitación. De nuevo se sentó en la mesa y de inmediato le pregunté que había sucedido, contesto que ella solo estaba jugando brusco con Nochka, pero nada malo le ha hecho.
En un momento de la conversación Mikhail me aclaro que sus padres iban a salir el día de mañana e iban a tardar ya que estarían en el mercado, a la tarde saldrían y seguro volverían a la noche. Lo comento solo para que pudiera salir de esta casa otra vez, pero yo perdí esperanzas para poder estar realmente en paz.
Aún así lo considere, no me iba a escapar, pero si llegara a ser cierto iré a visitar solo el Yolka en ese momento. Pensé en preguntarle a Mikhail si quisiera acompañarme, pero después me arrepentí y preferiría ir solo.
En ese momento me quedé hablando todo el tiempo con el, incluso cuando acabe de limpiar todo lo que me mandaron me sente en la mesa. También me afirmó que el año que viene se mudarian de casa, solamente espero que eso no sea tan lejos de mi escuela.
Comimos del postre que el había compartido, hemos estado platicando hasta la tarde donde su madre se había levantado. Apenas supe que ya estaba despierta, me levanté de la mesa y me quedé quieto allí.
Vi que estaba recorriendo cada lugar de la casa, que seguro así me mandará a hacer algo más. A cambio de eso, dijo que para que yo no moleste me quedaría encerrado en el patio, no quería escuchar ni una queja mía.
Mihkail estaba por negarse, por eso su madre le ordenó que se calle y que no se meta en lo que ella haga. Me saco bruscamente para que saliera al patio, por último tiro mi bolso y mochila como si nada fuese. A partir de ahora me quedaría a dormir en el patio, después cerró fuertemente la puerta.
Me quedé todo el momento sentado y en silencio, apoyado sobre la pared y lo único que hacía fue mirar el cielo. Nochka estaba a mi lado, en ese rato comprobé si esa niña no lo había hecho nada, por suerte no fue así.
Más que estar sentado y mirar como el cielo oscurecia no hice, me distraje en mis pensamientos mientras daba pequeñas caricias a Nochka. Espero mañana ir a visitar aquel lugar.
Ya es tarde, recién acabo de limpiar los platos dónde cenaron. Vi que, mientras lavaba, había un plato de perro con mi nombre y comida para que comiera. Ni pienso seguir humillandome con esos tratos, ni que me tratarán como un animal así que por enojo deje los platos a medio lavar. ¿Quién se cree?
Ya ahora mejor intentare dormir, mi resfrío empeoró y seguro a medida que pase la noche peor estará. Dejaré el diario bajo una mesa de luz que hay aquí, no creo que se den cuenta que este allí.
Ya espero que sea mañana, tener un momento en paz.