Mi amigo querido:
Hoy vine a la cabaña del lago con mi familia y la de Allyna. La pasamos genial. Un dato: no sé nadar, así que casi me ahogo. Me caí por accidente del muelle. Después del terrible susto, nos reímos muchísimo… creo que producto del nerviosismo.
Mi mamá me dio un regaño por eso.
—Venus, te quiero lejos del lago —me dijo, enojada.
La entiendo; se asustó mucho. Tiene miedo de perderme, así como perdió a mi hermana melliza, Junipher (mi madre ama los planetas). Ella murió cuando tenía siete años. Me duele muchísimo… a todos nos duele. Después de eso, la relación de mis padres se quebró.
Seguro te preguntas: ¿qué le pasó a tu hermana, Venus? Pues te cuento. Jun murió en un accidente que tuvimos con mamá. Ese día fuimos a un teatro del colegio. Mamá nos regañaba porque Jun y yo estábamos discutiendo —como siempre— y no vio el camión. El golpe fue del lado de Jun, y ella murió instantáneamente.
Cambiando de tema, después del lago Allyna y yo fuimos con mi papá Dylan. Mi otro padre no pudo venir por cosas de trabajo, así que estaba Vecky. Dylan hizo una parrilla que quedó muuuy rica, así que comí mucho. Soy comelona, ese es otro dato sobre mí. Jugamos juegos de mesa y perdí —soy mala con eso, aunque creo que hacen trampa—. Así pasamos toda la tarde.
Todo iba bien hasta que oímos las noticias en la radio. Allyna, Vecky y yo jugábamos parchís cuando dijeron:
—Nuevas noticias sobre el caso del asesino de NortRose. Laila Campbell, de dieciséis años, ha desaparecido. ¿Será una nueva víctima?
Esto nos paralizó. Laila iba a mi colegio. Era la chica del club de periodismo. Hablé unas pocas veces con ella. Todos queríamos pensar que Emilia sería la única, pero… al parecer, no lo será. Aunque… quién sabe, puede que no sea él. Existe esa posibilidad, ¿cierto? Algo en mí dice que sí es, y que a Laila le pasará lo mismo.
Al escuchar eso, fui a la habitación junto con Vecky y Allyna.
—¿Se imaginan que el asesino sea el señor Foster? —dijo Allyna.
Yo la miré. Mi madrastra también la miró… y la mandamos a callar.
Pero puede que tenga razón. Aunque no lo creo. El señor Foster es un anciano, cascarrabias… pero bueno.
Sí, tengo ese otro dato: siempre veo el lado positivo a todo.
Y todo eso fue lo que pasó en mi día. Mientras te cuento todo esto, estoy sentada en la sala, en un cómodo sofá. Los demás ya están en sus habitaciones. Cerré las cortinas, como siempre. Odio ver afuera en la noche. De verdad, es aterrador. ¿Sabes cuántas películas de terror suceden en una cabaña en el bosque? Bueno, nada… intentaré dormir.
Besos, mejor amigo. Mañana nos vemos otra vez.
La que más confía en ti,
Venus★