¿Te lo creíste? Esto aún no termina.
Si Venus te contó parte de su vida aquí, ¿por qué no seguirlo? Estoy seguro de que esto le gustaría a ella. El legado de su diario… debo admitir que hasta me resulta un poco gracioso.
Te pondré un nuevo nombre, querido diario. Ahora ya no serás El diario de Venus. Serás… El diario de Wallace, o El diario del asesino. Debo admitir que el segundo me gusta más.
¿Debería contar mis inicios? Apuesto a que tienes curiosidad por saber. Pues voy a complacerte.
También estoy seguro de que te preguntas: ¿qué le hiciste a Venus?
La convertí en una hermosa obra de arte. A esta hora, ya deben haberla encontrado.
Todavía recuerdo su mirada cuando se dio cuenta de que estaba ahí. Lo aceptó. Sabía que no tenía salida y solo se quedó quieta.
Con lágrimas en los ojos y un ligero temblor en su cuerpo, aunque intentaba ocultarlo, le hice el favor de terminar rápido con su vida.
—Por favor…
Fue lo único que salió de sus labios.
Y eso… eso me hizo sentir demasiado bien.
O. Wallace