A la mañana siguiente Sonoo no solo estaba de buen humor, estaba en estado de gracia. Desde que leyó el mensaje de Sol-Ju la noche anterior, sentía que cada fibra de su cuerpo vibraba, la euforia era tan palpable que incluso Minho lo notó.
—¿Qué te pasa hoy? Pareces recién salido de un comercial de vitaminas —bromeó Minho, ajustándose los audífonos.
Estaban en su estudio de la agencia, trabajando en las mezclas de su próximo sencillo "Desire". Minho se sentó frente al micrófono. Él era el cantante principal de AXIS, el de la voz dulce y cristalina que encabezaba las baladas y los estribillos más altos. Para las fans el era el chico "dulce del grupo" aunque en la realidad fuera todo lo contrario, su talento era incuestionable.
—Solo estoy motivado, Minho. Esta canción va a ser un éxito —respondió Sonoo, palmeando el hombro de Jae.
Jae, el rapero principal, dejó de revisar la timeline del track y sonrió con confianza.
—Tienes razón. Es inevitable. Escucha, el break que sigue al puente de Minho es donde necesito que tu voz grave aterrice, Sonoo.
Sonoo asintió, entrando en el espacio de grabación. Era su momento favorito: combinar sus habilidades. Minho aportaba la ligereza y la emoción melódica, Jae la fuerza y la cadencia del rap y Sonoo, con su voz grave y versátil, la cual no coincidía para nada con su rostro angelical, podía anclar las transiciones y a la vez soltar un flow que rivalizaba con el de Jae. Era esa mezcla única de talento lo que hacía que sus canciones fueran complejas y por eso un éxito asegurado en el mercado.
Mientras Minho calentaba sus cuerdas vocales, Sonoo revisó su teléfono por quinta vez en diez minutos. El chat con "SJ22" seguía ahí, inerte, esperando una respuesta que el no podia darle.
Jae se inclinó hacia Minho y susurró lo suficientemente fuerte para que Sonoo lo oyera:
—Lo que realmente necesita esa canción para ser número uno es que Sonoo deje de mirar el teléfono y nos diga con quién está saliendo. ¡Pareces un idiota con esa enorme sonrisa!
Sonoo salió de la cabina y se quitó la gorra, revelando su rostro feliz.
—No estoy saliendo con nadie, no sean idiotas ya saben que todos lo tenemos prohibido —se defendió — Solo encontré... inspiración.
Minho levantó una ceja.
—Sí, claro. ¿Inspiración que huele a perfume barato y llamadas telefónicas en secreto?
—No tengo ningún secreto —replicó Sonoo— Es solo... algo complicado. Algo que quiero arreglar. Escuchen si esta canción va a ser la número uno yo necesito sentirme el número uno y ahora eso es lo que hago, asi que no me desconcentren.
Minho no insistió más, sabiendo que Sonoo solo se abriría cuando estuviera listo, aun asi la energía en el estudio era contagiosa.
—Bien, Sonoo —dijo Jae, volviendo a la consola— Si estás tan motivado, dame la toma de tu ad-lib en el coro. Necesito que esa voz profunda sea la base para que el mundo baile.
Esa misma tarde Sonoo y Jake se encontraron en el restaurante al que solían ir para las reuniones de planificación, un espacio tranquilo cerca de la agencia. La mesa estaba llena de planos de producción y dossiers del próximo álbum, pero la conversación como era habitual había derivado a lo personal.
Jake dejó el tenedor sobre el plato y suspiró con una expresión inusualmente seria.
—Oye, tengo que decirte algo, amigo —comenzó Jake— Sabes que normalmente no me complico, pero esto es importante.
Hizo una pausa, mirando a Sonoo directamente.
—Sol-ju... me gusta. De verdad.
El corazón de Sonoo se paralizó. El mensaje eufórico de Sol-Ju se sintió de repente como un recuerdo lejano. Intentó tragar el bocado de comida que tenía en la boca, pero la reacción fue tan violenta que casi se atraganta.
—¿Sol-ju? —preguntó Sonoo, forzando una expresión de confusión para disimular su shock— ¿La chica de la toalla y que invitaste al lounge?
Jake asintió con su rostro iluminado por el entusiasmo.
—Sí, ella. La he estado conociendo desde ese incidente, sé que me dijiste que no la contactara más pero fue imposible, lo lamento... ella es increíblemente dulce y centrada ¿sabes? Pero ya no quiero solo su amistad. Quiero invitarla a salir enserio.
La garganta de Sonoo se cerró y la incredulidad se instalaban en su interior, pero se contuvo forzando la calma que solo años de vida pública podían otorgarle.
—Ya veo —dijo Sonoo reorganizando los papeles de trabajo como excusa — ¿Y qué te hizo decidirte así de repente?
—Bueno, porque la visité anoche en su casa
Sonoo nuevamente casi se atraganta pero esta vez con un sorbo de agua. Jake no sabía que él había estado allí.
El Universo, pensó Sonoo, una vez más se estaba riendo a carcajadas de su intento de conexión.
—¿La visitaste anoche? —preguntó Sonoo con la voz controlada— ¿Y qué... qué pasó?
Jake se encogió de hombros, restándole importancia.
—Nada espectacular. Ella estaba muy cansada supongo, acababa de llegar de su nuevo trabajo. Solo fue una visita rápida. Estuve charlando un poco con su abuela, que es muy divertida. Después de diez minutos, vi que era muy tarde, así que me fui.
Sonoo sintió un alivio. El mensaje de Sol-ju no había sido una mentira; su encuentro con Jake había sido fugaz.
Sonoo se acomodó en la silla, forzando una sonrisa a su mejor amigo que acababa de declararse su rival.
—Vaya, Jake. Eso es... mucha iniciativa. Espero que funcione.
El juego, definitivamente acababa de subir de nivel.
Ese día era el día libre de Sol-ju en el asilo. Ella y su abuela estaban sentadas a la mesa almorzando juntas bajo la luz suave de un miércoles tranquilo. Sol-ju había esperado este momento. Aún cargaba con la tensión del encuentro con Sonoo y la vergüenza de haber encontrado a Jake justo después.
—Abuela, ¿por qué te fuiste tan rápido anoche? —preguntó Sol-ju, después de un largo silencio.
—¡Ay, tonterías, mi niña! Solo quería que el muchacho se sintiera cómodo. Pero cuéntame tú. Dijiste que te habías encontrado a alguien. ¿Quién era?