Oscuras sombras en volvían a Ana águilas, haciendo más denso el aire que respiraba con dificultad. Por un instante perdió el valor, pero el penetrante dolor que sentía en el vientre por la falta de alimentos le dieron el valor de seguir.
Nerviosamente miro las ventanas de la granja en busca de algún signo de luz o de cualquier movimiento en su interior
Nada.
Cerro las manos en puños. Los maldijo por irse a dormir tan pronto, y ponérselo tan fácil.
Estaba en cuclillas cerca del granero.se incorporo, metió en el sombrero un rizo rubio qué se había escapado, y se dirigió sigilosamente hacia el patio.Las piernas le fallaron estuvo apunto de caerse, no podría continuar si se echaba a temblar
Se acomodó el holgado pantalón de hombre que llevaba, el olor a estiércol la inundó y trato de no aspirar.
Cuando llego al gallinero,se apoyo en un poste para recuperar el aliento y tranquilizar los fuertes latidos de su corazón
Todo irá bien, unos pasos más y llego, se alentaba Ana
La oscuridad la envolvía, pudo escuchar el fuerte cacareo y un frenético volar de plumas. Aterrada que el fuerte ruido despierte al granjero, corrió así adelante
Los dedos de los pies tocaron algo húmedo y pegajoso antes de sentir que las piernas ya no la sostenian. Aterrizó de frente y algo se pego en la delgada camisa qué cubría sus pecho sin sujetador y el olor a estiércol casi la asfixio.
_ muerda, que asco!
Tratando de no pensar lo que tenia debajo, se incorporó como pudo hasta quedar de rodillas, entre los dedos sintió algo viscoso. Entonces estiro un brazo para agarrar alguno de los pollos qué chillaban. Por fin logro atrapar uno gordo
La luz inundó el gallinero y de un salto Ana se puso de pie y el animal que tenía en las manos cayó al suelo y huyo. Pero ella no podía apartar los ojos del hombre a medio vestir qué la miraba furioso desde la puerta, ni el arma qué le apuntaba
Si el granjero se sorprendió al ver en medio de los pollos a una chica vestida de chico que lo miraba con expresión culpable
Lo disimulo muy bien, pero no así la mujer con los ojos muy abiertos que estaba junto a él sujetando un farol