El ranger de Texas Colton Brooks observaba atentamente a la mujer que tenia adelante. Aunque ella sostenia la barbilla en actitud desafiante, no podía ocultar el miedo en sus dilatados ojos grises. Esa cabellera dorada cuyos rizos le enmarcaban la cara y sus suaves labios eran una tentación demasiado grande como para no seguir sus instintos más bajos y besarla intensamente. Pero la vaia tan condenadamente joven, tan vulnerable.
Sintió una punzada de culpabilidad. ¡Demonios! Cuando adoptó la identidad del verdadero Malo Navaja, jamas soñó que acabaria raptando a una chica de una celda ni que llegaría a desearla con tanta vehemencia
Muy fugas mente paso por su cabeza la idea de dejarla marchar . En realidad no creía que fuera hija de Julio Aguilar , pensó que solo sería una fugitiva qué había escuchado el nombre en alguna parte . Pero entonces recordo la descripción que le hizo del asambleísta y cambio de opinión. Podria no ser la hija del bastardo pero seguro que lo conocía, tal vez íntimamente, por ese solo motivo la chica adquiria más valor.
Pero si decía la verdad? A Colton le remordió la conciencia ¿y si era cierto que era la hija de Aguilar?
Volverla sería poner su vida en peligro. El asambleísta podría haber matado a otra mujer y hacerla pasar por Ana para ocultar el escándalo de su huida, por que había escapado de su casa ?, el no lo sabía, pero fuera cual fuera el motivo su huida podría estropear los planes del político .
El hombre no le permitiria volver a aparecer en escena
Por un breve instante titubeo pero rápidamente recuperó el control . El riesgo no importaba, el no permitiria que importara. De nuevo el dolor invadió su corazón, habia emprendido la investigación de la banda de los Vasquez después que su hermano Billy Brooks
fuera asesinado por Aguilar o algunos de sus hombres . Su dolor y su rabia aumentaron cuando pensó en Kathy, la mujer de Billy, y en sus dos hijos pequeños, unos críos qué se veían obligados a crecer sin padre. Y todo a causa de canallas como Julio Aguilar. Se lo debía
a Billy
Déjame marchar_ Oyó la vos de la joven que lo devolvía al momento presente. Esos ojos color gris humo lo miraron desde abajo las oscuras pestañas, mientras ella se esforzaba visiblemente por controlar su miedo
La compasión le atenazo el corazón , parecía tan asustada , Colton apretó la mandíbula. No importaba, la necesitaba. Soltando un cansado suspiró la miró a los ojos.
Desvistete.
A la chica le temblaron los esbelto hombros y el volvió a sentir otra punzada de culpa. Se llevó la mano a la nuca
Escucha, si no te quitas esa ropa mojada, tendrás fiebre
Por la mañana - al darse cuenta de la suavidad con que le hablaba, cosa que jamás haría el verdadero Navaja, endureció la voz, y que me cuelguen si voy a arrastrar a una enferma por todo el campo.
Entonces no lo haga, replico Ana al instante
Un gruñido sordo salió de su garganta
Ana se cubrió los brazos, ordenandose a si misma dejar. de temblar pero no le sirvió de nada. Sus músculos no hicieron caso . Iba a vomitar, lo sabía.
O te quitas tu ropa, chica o te la quito yo.
Tragandose el terror, ella obligó a sus dedos a desabrochar su camisa pero no le obedecieron. Los pensamiento se agolpaban en su cerebro. Tenia que huir, no podía pemitir que el....
Ten, toma esto, dijo Malo dendiendole una manta
Tardo un momento en darse cuenta de que el le estaba ofreciendo intimidad. aliviada, abrío la boca para darle las gracias pero la cerró rápidamente. ¿Por que iba a hacerlo? Por su culpa estaba en esta situación. SE apresuró a tomar la manta y se dio la vuelta
No te lo voy a repetir mujer
Temiendo que el cumpliera su amenaza , levantó la manta hasta más arriba de la cabeza, como pudo se quito la ropa. sigui sujetando con una mano su ropa mojada, hasta que se volvió hacía el.
¿Por que me hace esto? Yo no le hecho nada a usted. Seguro que es lo suficientemente hombre para consegui una mujer sin usar la fuerza.
Le fastidio la manera que lo dijo , como un elogio. Pero era cierto. Pocas mujeres se resistian a un hombre tan atractivo como el
¿La fuerza? sus ojos recorrieron los hombros desnudos . Nunca he tenido que usarla. Todavía.
Ella lo miró sin expresión
No. No me va a...
No, dijo el y le arranco la ropa de las manos . Échate
ahí. Y fue hasta un arbusto cercano y extendió la camisa y los pantalones
Aliviada, aunque no completamente tranquila, se cubrió los hombros y se tapo todo lo que pudo con la manta
después se echo rápidamente sobre la colchoneta y se acomodó bajo otra manta ¿acaso era demasiado credula? Su madre siempre decía que era su peor defecto...pero el le había dicho que no la tomaría por la fuerza. Le dirigió una mirada cautelosa
Malo estaba de espalda a ella, de pie quitándose el vaqueros empapado
《¡Cielos santos!》se tapo la boca con las manos y desvío la vista para no encontrarse con su mirada
Jamás había visto a un hombre desnudo
, ni si quiera esa noche y mucho menos había estado acostada al lado de uno.
Échate para allá..
Mordiéndose el labio para no gritar , agarro firmemente su manta y se movió hacía un extremo hasta casi salirse de la colchoneta. Se mantuvo inmóvil tratando desesperadamente de no notar el cuerpo qué se deslizaba junto a ella. Pero cuando el le rozo la pierna con la suya, no pudo reprimir el grito
!No!
Navaja soltó un suspiro de exasperacion y se dio la vuelta para apartarse de ella
Duérmete, chica
Durante un momento Ana no se movió ni respiró.
Cada centrimetro de su cuerpo parecía esperar que el se echará sobre ella . transcurridos varios minutos, al ver que no se movía, comenzo finalmente a lograr que la rigidez de su postura sea menor.
En el pequeño espacio que los separaba, sentia su olor a piel curtida que le recordaba la tierra cálida, veia el ligero movimiento de la manta causado por su respiración. Sabia que si estiraba su mano podría tocarle la espalda desnuda, sentir su calor