El dilema de Ana

Escondite

《Maldito si no fuera por el podría haber huido》.furiosa, se debatio por zafarse aunque sabía que era inútil. Nuna podría escapar de él.

Calmate_le ordenó él en un tono duro y apretando despiadadamente la mano en su costado.

Dolorida y derrotada, dejo de clavarle las uñas en el brazo y busco algo mas estable a que sujetarse. Sus dedos se cerraron alrededor de la cinta de cuero qué sujetaba la silla. No sabía hasta que punto el hombre estaba enfadado con ella, pero ciertamente no le convenía empeorar las cosas.

Trato de no hacer caso de la dolorosa presión sobre su cintura, los estribos qué se le clavaba en las caderas, el galope qué le hacía castañas los dientes ni de la asfixiante oleadas de polvo qué levantaban las aridas tierras de Texas. Agacho la cabeza pero no le sirvió de nada. Los otros forajidos galopaban muy cerca alrededor del caballo de Malo.

Como presintiendo su incomodidad, su captor la subió

a la silla y la sentó delante de él. Instintivamente Ana escondió la cara en su pecho para evitar el polvo. La mano que estrechaba su cintura la estrecho aún más

Ana trato de no pensar en lo segura que le hacia sentir la firmeza de esa mano.

Afortunadamente el trayecto duró poco, habia estado tan cerca de la libertad.

Navaja detuvo su caballo e inmediatamente la dejo caer al suelo, ella se ajusto la manta a su cuerpo para evitar aparecer desnuda pero al hacerlo cayó sobre su rodilla herida y sintió un terrible dolor.

Maldito_ grito, pero la voz le salio como un ronco gemido

Controlando las ganas de echarse a llorar, encogio las piernas se las cubrió con la manta y paso los brazos alredededor 《qué me cuelguen si le doy la satisfacción de saber que me hizo daño》

Pero el no se había dado cuenta de nada por que estaba ocupado en desensillar el caballo

Ana se dio cuenta de que estaban en un pequeño pueblo Mexicano desierto, de la tierra surgía una hilera de cabañas de adobe inhabitadas.

Conocía este lugar, estaban a unos quince kilómetros de Wichita Falls. Habia pasado por allí una vez, con su Tío Lecil , esa era la primera y última vez que Ana había ido a visitarlos. El tío Lecil no había querido separarse de ellas. Le había pedido a su madre y a ella que lo acompañaran en un viaje para visitar a un amigo moribundo. Durante ese viaje pasaron por el lugar en que ahora se encontraban

El recuerdo de su tío Lecil y su madre le trajo otra oleada de dolor. Cuando su madre desapareció, su padre les dijo a los habitantes de Santa Fe que Sara había ido a visitar a su hermano pero que no había llegado allí. Explico que temía que la hubieran secuestrado y posiblemente matado en el camino.

Pero Ana sabía que no era siento, su madre nunca le dijo que iba a visitar al tío Lecil. simplemente habia desapareció en medio de la noche

Por ese motivo Ana había querido buscarla, pero no sabía por donde empezar. El tío Leci era su única esperanza. Desgraciadamente el viaje a su rancho en Ford Worth había sido largo y difícil para una mujer sola y a pie , de modo que cuando consiguio llegar a Wichita falls estaba agotada y muerta de hambre, robar un pollo había sido su último recurso.

_Levántate.

Sus pensamientos se desvanecieron y levantó la vista para mirar a Malo, de pie ante ella con las manos en las caderas. Pero no se movió, no podía, el estaba pisando su manta

_si valoras tu vida, chica déjate de juegos tontos.

Ahora levántate

Era la primera vez que la amenazaba realmente, y no le importó admitir que había logrado asustarla de veras.

Aquel no era un hombre al que se pudiera molestar. tirando suavemente de la manta lo miró suplicante.

¿Podría mover el pie?

El miro rápidamente el suelo y dio un paso atrás

Ana sujeto firmemente la manta y se levantó tratando de no mostrar el punsante dolor que sentía en la rodilla.

El la cogio por el brazo y sin mucha amabilidad la hizo caminar hacia una cabaña, una vez dentro la lanzó contra la única viga de soporte

A ver si esta vez te quedas Quieta.

Entonces ella vio la cuerda qué llevaba entre las manos

Un terror espantoso la golpeo con la fuerza de un huracán. No podía soportar que la ataran

Por favor, no.

Malo parecío sorprenderse un instante y después miro con el ceño fruncido la cuerda

Es necesario chica .y comenzó a atarla, pasandole bajo los brazos, despues bajo lo pechos , y más vueltas y más vueltas hasta ajustar bien .

Ana permaneció con la vista fija hacia adelante, tratando de no pensar , de no temblar, mientras el horroroso recuerdo de la vez que estuvo atada amenazaba con hacerle perder el control.

Cuando estemos instalados te traeré la ropa

Aunque estaba fuertemente atada esta vez, por lo menos podía mover las manos a pesar de que la abertura de arriba descubría un embarazoso escote

Su captor retrocedió unos pasos para evaluar su obra

Su mirada se detuvo en el pecho de la muchacha y durante un largo rato permaneció allí. Lentamente sus ojos azules metálico se elevaron para mirarla a la cara y brillaron antes de volver a sus pechos

Ella se apretó contra la viga en el momento en que el levantaban la mano hasta su pecho pero no la tocó, simplemente tiro con suavidad de los extremos de la manta para taparla.

Eh, Navaja, sal de ahi grito Miguel _ya podrás echarte un polvo a esa puta después. Pa esta sangrado mucho.

Malo bajo la mano lentamente. Sin volver a mirarla se dio la vuelta y salió. Sintió cómo el miedo le revolvía el estómago.《¿que he echó yo para merecer esto, oh Dios mio?

《 basta, solo estas empeorando las cosas 》 Miro a su alrededor y comprendió que aquello era una prisión, una prisión de suelo de tierra, paredes a punto de desmoronarse cubierta de telaraña. Un olor a rancio visitaba el aire. Cerro los ojos tratando de respirar

El dolor le punzo las rodillas. Se inclino tratando de ver se la herida. Pero la manta le cubría las piernas, moviéndose ligeramente logro levantar la rodilla



#3487 en Novela romántica

En el texto hay: amo

Editado: 16.03.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.