El dragón guardian de la isla y eclipses

Sipnosis

El agua desciende de la boquilla hasta la base de la fuente, emitiendo el sonido más relajante que conozco; la tetera es inclinada a cuarenta y cinco grados para que el agua caliente fluya con naturalidad hacia las tazas que, posterior a ser llenadas con el agua y crear una mezcla de infusiones, a la velocidad de un suspiro, propagan su dulce aroma por el aire. Tras unos cuantos segundos, el tintineo de la porcelana chocando entre sí se une a la sinfonía.
La orquesta toca una suave melodía; la anfitriona, la Muxipia Rohdselani Vandie Aramel, se muestra complacida con la elección del repertorio musical, tiene a su Veust Unteri Mittam revoloteando por el jardín, inspeccionando que las órdenes que le dio a su esposo se hayan cumplido tal cual lo había pedido.
Es la celebración de bienvenida para el hijo de la duquesa y el barón, el joven Shawn Draven Lovely Hearts, que por fin ha regresado a casa luego de pasar siete largos años en el internado académico.
—alteza. —Apenas giro el rostro al escuchar la voz de la Muxipia, Rohdselani; ella me sonríe con condescendencia, inclino la cabeza para hacerle saber que tiene mi atención—. No sabe lo mucho que me honra que haya aceptado la invitación; es significativo para la duquesa y el barón tener este espacio en su ocupada agenda.
—¿Es eso así en verdad? —Inquiero de forma dócil, muevo la cucharilla dentro de la taza de té mezclando la miel con el resto de la infusión en el interior de la misma, mantengo la mirada hacia el frente y de mis labios escapa un suave suspiro—. No tiene que ser tan cordial conmigo solo por ser la princesa, Missereta.
Su sonrisa pareció titubear un poco ante mis palabras y el brillo de sus ojos se desvaneció un poco; levantó mi taza poniendo en lo alto mi dedo meñique antes de beber el té frutal.
—No entiendo a qué se refiere, majestad… —Sus cejas se fruncen ante el escrutinio al que se ve sometida y no me molesto en ocultar; coloco la taza de nuevo en el plato y me limpio las comisuras de los labios con la servilleta de tela que está a mi disposición en la mesa. —De verdad, es un honor tenerla como invitada en este evento.
—Muxipia… —hablo con el tono aterciopelado con el que fui enseñada a hablar desde antes de dejar los pañales y usando su título como «Dama de la Corte»; veo su nuez de adán subir y bajar lento en evidencia del nerviosismo que la invade. Me permito sonreír de lado.— Aun cuando el honor de estar aquí es todo mío, no todos los días Niaxia Hearts y Oriel Lovely ofrecen una reunión tan exclusiva como esta. —Coloco la barbilla sobre mi palma sin cortar el contacto visual con Rohdselani—. Sin embargo, sé de antemano que no soy yo la persona a la que usted quería ver aquí en representación de mi familia el día de hoy.
—Vaya, ¿los Kragsondelli también tienen dotes de adivinación? —Hago un sobreesfuerzo para no hacer una mueca de desagrado al escuchar esa vocecita estridente. Cinco segundos más tarde, siento su aliento rozándome el cuello cuando se inclina para susurrar: —Mira que eres una princesita bastante descarada, tienes la osadía de presentarte en un evento que lo involucra…
Me yergo en mi asiento, carraspeo un poco antes de dirigirme hacia ella.
—Missereta, Anuvetsashi Basek —pronunció su nombre como si yo fuera el reemplazo temporal del vocero real; ella sonríe con suficiencia mientras eleva el cuello de manera imperceptible; ignoro su comportamiento. Es la sobrina de la marquesa Blomuari y, también, su opción favorita en la candidatura para heredar su título cuando se retire del Consejo Real. —Le quisiera recordar que una de mis obligaciones como una de las máximas gobernantes es asistir a eventos sociales en representación de mi familia, la familia Kragsondelli, los soberanos de este planeta.
Su expresión facial pasa de la burla a la rabia en cuestión de nanosegundos.
—Te echará de la fiesta tan pronto te vea —gruñó entre dientes, pasó de largo y se sentó a uno de mis costados—. ¿Dónde está Akriseth? Él es quien debería estar aquí y no tú.
—En la inauguración del nuevo Acuádromo, junto con mis padres, por supuesto —respondo con simpleza y sin inmutarme por su rabieta; para nadie es un secreto que a mi hermano y a mi padre les fascinan las carreras ecuestres y son los primeros en asistir a eventos o participar en cualquier cosa que involucre a los equinos y, por supuesto, que mi madre se uniría al plan. Shawn debe aprender a superar algunas cosas.
—¡Lo comprometiste con una total desconocida! —soltó al borde de la histeria. Por mi parte, bebí un sorbo más de té y justo cuando dejé la taza sobre su plato, Anuvet tomó mi muñeca con brusquedad y sus ojos brillaron en cólera: —¡Ni siquiera sabemos nada sobre esa tal «Corneille»!
—Ha sido galardonada como una de las mejores bailarinas de ballet de la época —respondo soltándome de su agarre—. Es la princesa del lado opuesto del noroeste; además, tú mejor que nadie sabes lo importante que es mantener los lazos comerciales entre naciones lejanas.
—¡Lo que nos faltaba! Una infiltrada del reino de la Luna Regnum —Siento a Iskaewichï rechinar los dientes en su forma intangible tras detectar la actitud de la chica; Anuvet, por supuesto, no se da cuenta. Incluso, se vuelve a inclinar hacia mí de modo que sus labios se quedan pegados a la piel de mi oreja; —¿sabías que los llaman «Cuervos»? Por algo será.
—Creí que eras mejor que todas esas Dehglëms Altes ftagine —mencionó con un falso subtono de burla, giró el rostro hacia ella y le dedicó mi mejor expresión facial de inocencia—. ¿Sigues de maliciosangre solo porque lo comprometí con una princesa de alta importancia en la Corte Imperial en lugar de una futura marquesa que solo es importante en el Concejo Real?
Antes de que pueda recibir una respuesta, el silbido que sueltan los hipocampos que se acercan a todo galope, seguido de las trompetas de la honorable casa Hearts-Lovely, la hacen acallar cualquier comentario que pudiera lanzar. La ovación de pie que hacen todos los invitados cuando divisan la silueta del joven noble me recuerda el porqué vine aquí en primer lugar.
El honorable futuro duque, Shawn Draven Hearts Lovely, ha vuelto a casa oficialmente. Y con él, se encuentran el máximo jefe del Sistema de Alta Seguridad Real y el custodio personal de Shawn, Hunter A. Abbys y William S. Dalony, quienes han decidido regresar a casa tras siete largos años de ausencia.




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