El dueño de mis heridas

Capítulo 16: El Sacrificio de un Padre

La voz de Don Ernesto resonó por toda la instalación.

Rodrigo, esto termina hoy.

Una puerta metálica se abrió lentamente.

Don Ernesto entró acompañado por varios agentes de la fiscalía que habían estado investigando en secreto las actividades de Rodrigo durante meses.

Rodrigo sonrió con desprecio.

—Llegaste tarde, Ernesto.

—No. Llegué para corregir el peor error de mi vida.

Daniel observó a su padre con desconfianza.

—¿Entonces sabías todo?

Don Ernesto bajó la cabeza.

—Sí… y durante muchos años tuve miedo de enfrentar a Rodrigo.

El silencio invadió el lugar.

La confesión

Don Ernesto miró a Ángela y a Daniel.

—Yo permití que Rodrigo los separara. Creí que así protegería a nuestras familias, pero solo provoqué más dolor.

Ángela sintió un nudo en la garganta.

—Cinco años… nos robaron cinco años.

—Lo sé —respondió Don Ernesto con tristeza—. Y jamás podré reparar ese daño.

Daniel respiró profundamente.

Aún le costaba perdonar a su padre.

La traición de Victoria

En ese momento apareció Victoria.

Todos la miraron sorprendidos.

Rodrigo sonrió.

—Sabía que vendrías.

Victoria caminó lentamente hasta quedar frente a él.

—Durante años hice todo lo que me pediste.

Rodrigo asintió.

—Y lo hiciste muy bien.

Victoria negó con la cabeza.

—Pero ya no más.

Sacó una memoria USB de su bolso.

—Aquí están todas las grabaciones, contratos y transferencias con las que manipulaste a todos.

Rodrigo perdió la sonrisa.

—¿Qué hiciste?

—Lo correcto.

Victoria lanzó la memoria a Daniel.

Él la atrapó antes de que cayera al suelo.

El último intento

Furioso, Rodrigo sacó un arma.

—¡Nadie saldrá de aquí!

Apuntó directamente hacia Daniel.

Pero antes de que pudiera disparar…

¡Bang!

Don Ernesto se lanzó frente a su hijo.

El disparo lo alcanzó en el hombro.

—¡Papá! —gritó Daniel.

Los agentes aprovecharon la distracción y redujeron a los hombres de Rodrigo.

Tras un breve forcejeo, Rodrigo fue esposado.

—Esto no termina aquí… —gritó mientras era llevado por los agentes.

Un nuevo comienzo

Las ambulancias llegaron minutos después.

Don Ernesto fue atendido y, aunque estaba herido, los médicos confirmaron que sobreviviría.

Daniel tomó la mano de Ángela.

—Todo acabó.

Ella sonrió con lágrimas en los ojos.

—No… apenas empieza nuestra segunda oportunidad.

Tomás observó el amanecer sobre los campos.

Después de veinte años de secretos, por fin la verdad había salido a la luz.

Pero, entre los documentos entregados por Victoria, apareció un expediente marcado como "Proyecto Horizonte".

Tomás frunció el ceño.

—¿Qué es esto?

Al abrirlo, encontró una lista de nombres de empresarios muy poderosos de distintas regiones.

Rodrigo no había actuado solo.

Detrás de él existía una organización mucho más grande.

Y esa organización acababa de perder a uno de sus miembros.

Continuará...




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