Alberts no podía moverse.
El aire se le quedo atrapado en el pecho cuando vio el reflejo
Ahí estaba.
Detrás de él.
Sonriendo.
Lentamente… demasiado lento… como si disfrutara cada
Segundo.
Alberts sintió un escalofrió recorrerle la espalda.
--No…
No quería voltear.
Porque en el fondo… ya sabía algo.
Si estaba en el espejo…
Entonces no estaba realmente detrás de el
Trago saliva.
Y, aun así… giro.
Rápido.
Bruscamente.
Nada.
No había nadie.
El cuarto estaba vacío.
El silencio era absoluto.
Pero el espejo…
El espejo seguía mostrando algo diferente.
Ahí, en el reflejo…
La cosa seguía de pie.
Mirándolo.
Sin moverse.
Sin desaparecer.
Como si el verdadero Alberts…. Estuviera atrapado del otro lado.
-Esto no es real… -dijo, con la voz quebrada.
El reflejo inclino la cabeza.
Y entonces levanto la mano.
Pero Alberts no lo hizo.
No pudo.
No quería.
El reflejo… lo saludo
Despacio.
Con una sonrisa cada vez más abierta… más antinatural.
Y entonces hablo.
Pero no con sonido.
No.
Las palabras aparecieron en la mente de Alberts, claras…
Frías… inevitables:
-Tu eres el que esta afuera.
El mundo pareció detenerse.
- ¿Qué…?
El reflejo dio un paso hacia adelante.
Y por primera vez…
El vidrio del espejo se movió.
Como agua.
Como si no fuera sólido.
Alberts retrocedió, aterrado.
-No te acerques…
Pero el reflejo siguió avanzando…. Atravesando lentamente la
Superficie.
Su rostro salió primero.
Luego sus manos.
Arrastrándose hacia ese lado...
-Ya es hora de cambiar…
Alberts tropezó y cayó al suelo.
- ¡No!
Intento alejarse… pero algo sujeto su pierna.
Frio.
Húmedo.
Miro hacia abajo
La mano del reflejo… lo estaba agarrando.
-Tu ya no perteneces aquí….
El tirón fue violento.
Brutal
Aberts grito mientras su cuerpo era arrastrado hacia el espejo.
Intento resistirse, arañando el suelo, desesperado…
Pero no era suficiente.
Nunca lo fue.
Y justo antes de que su rostro tocara la superficie—
Todo se volvió oscuro.
Silencio.
Total.
Editado: 24.03.2026