Aitor era un joven de 16 años que cada día sufría mucho por culpa de todos, todos en su clase le odiaban mucho.
Un día estaba caminando por el bosque tranquilo, siempre le gusta dar una vuelta por el bosque sólo aunque siempre está solo porque todos le odian. Le gusta escuchar los cantos de los pájaros, aveces ve ardillas, jabalís o incluso serpientes y el le encanta, siente que es libre cuando camina por el bosque.
Ese día escucho el timbre de dos bicicletas y por donde sonó venían dos jóvenes que siempre molestan a Aitor mucho en el instituto.
- Oh no, otra vez no - dijo Aitor asustado.
- Vaya, vaya si está aquí la mierda humana - dijo un chico dando vueltas con su bicicleta alrededor de Aitor.
- Hola Richard - dijo Aitor un poco molesto.
Otro chico chocó contra Aitor.
- Oye eso ha dolido - dijo Aitor.
Richard se bajó de la bicicleta.
- A ver capullo, ven - dijo Richard poniéndose en posición de guardia.
- No quiero pelear - dijo Aitor.
Richard le dio un puñetazo, una patada, un codazo, le agarró el brazo y le tiró al suelo.
- No quiero pelear - dijo Aitor.
Richard le piso el codo.
- Ah, eso duele - dijo Aitor sufriendo.
- Grita más fuerte - dijo Richard sonriendo.
Se escuchó un crujido cuando Richard piso aún más fuerte su codo.
- Aaaaaah - grito Aitor apunto de llorar.
- Va ha llorar el bebé? - dijo con tono burlón Richard.
Richard empezó a patearle.
- Venga llora, es lo único que sabes hacer - dijo Richard - Que dices? A vale que quieres ir cuesta abajo por el acantilado que está enfrente - añadió.
- No, por favor - dijo Aitor después de vomitar sangre.
Richard le agarró de un brazo y el otro chico le agarró de las piernas.
- No, parad por favor - dijo Aitor muy débil.
- A la de una, a la de Dos y a la de tres - dijeron balanceado a Aitor antes de tirarle por el acantilado.
" Por qué a mí? " Pensó Aitor mientras caía.
Aitor chocó contra una rama partiendola para después que su pierna derecha se rompa al chocar contra otra rama y caer al suelo.
" Este es mi final" dijo Aitor cerrando los ojos y llorando.
- Ven... Ven... Ábrelo... Ábrelo - dijo una voz misteriosa que provenía de un ataúd.
Aitor abrió los ojos y se quedó un poco confuso.
- Quien está ahí? - dijo Aitor antes de escupir sangre.
- Ven... Ven... Ábreme... Ábreme - dijo otra vez la voz.
Aitor empezó a arrastrarse por el suelo acercandose al ataúd el cual estaba un poco cerca.
- Acércate... Acércate... Tú eres... Tú eres... El Elegido para ser mi sucesor - dijo la voz.
Aitor llegó al ataúd y con sus últimas fuerzas lo abrió.
Dentro había un esqueleto humano que Aitor vío apollandose en el borde.
- Que es esto? - dijo Aitor confundido antes de desmallarse por el dolor.
Aitor despertó en su cama sin recordar lo que pasó.
- Tengo que ir al instituto - dijo Aitor levantandose dándose cuenta de que su codo y su pierna están bien.
Aitor vío dos notas encima de su escritorio, una era de él instituto y la otra es de alguien llamado Dracozt. Aitor agarró la nota del instituto que decía: " Señor Aitor, nos informaron de que usted no asistirá al instituto por una dislocarse el codo y haberse dañado la pierna, usted deberá asistir el día 25 esperemos que se recupere pronto".
La segunda nota decía: Mi nombre es Dracozt, fui yo quien te curo el codo y la pierna, además fui yo el que te llevó a tu casa, por cierto cuando duermas comenzará el entrenamiento para que seas mi sucesor, nos vemos".
Aitor se quedó un poco confundido, miró el día que es y el día 25 era en una semana.
- No se yo - dijo Aitor.
Aitor se tumbo en su cama y se quedó dormido a los pocos minutos.
Aitor se encontraba en un campo extenso donde no se ve el final, lo único que se ve es un árbol y un chico sentado cerca del árbol.
El chico tenía el pelo de color blanco muy largo, tiene una túnica negra, sus ojos son de color azules como el cielo.
- Vaya si eres tú - dijo el chico mirando a Aitor.
- Quien eres? - dijo Aitor.
- Soy Dracozt - dijo el chico detrás de Aitor.
- Pero en que momento has llegado ahí? - dijo Aitor un poco confundido.
- Es normal, eres alguien un poco normal - dijo Dracozt.
- Como que poco normal? - dijo Aitor un poco confundido.
- No eres como el resto - dijo Dracozt.
- Soy especial como los protagonistas de las series? - dijo Aitor emocionado.
- Eres especial - dijo Dracozt. - Especialmente débil - añadió.
- Jo eso me desilusiona - dijo Aitor desilusionado.
- Da igual, porque yo soy tu maestro y mi misión es hacerte fuerte - dijo Dracozt sonriendo. - Para empezar harás un serie de ejercicios diarios - añadió