Sae De solo miro como el chico emprender vuelo directo a la manada, él solo se acomodo y se quedo observando como esa manada era cazada de bueyes como si nada. Realmente no es mucho de cazar otras bestias y comerlas, casi siempre que llega a comer carne es por que la encontró por ahí.
Laionel mantuvo vuelo sobre la manada buscando alguna presa fácil, aunque viéndolo de otra forma, podría perseguir a una de las presas y así entretenerse un rato.
No fue hasta que vio un buey fuerte que estaba aparentemente desprevenido, sin esperar nada, se elevo a un más en el aire y se lanzo en picada directo a el buey. En el aire, su cuerpo fue transformado en un dragón que derribo al buey y volvio a elevarse.
Los otros miraron a su compañero y corrieron sin pensarlo mucho, enfrentarse contra un dragón podria significar el final de la manada. El buey que fue derribado se levanto rápidamente y pego en el suelo con su pezuña tratando de espantar a Laionel.
Lionel solo planeaba sobre el buey esperando a que corriera y poder seguirlo.
Aun siendo crias, la raza del depredador era peligrosa no solo por sus capacidades, si no por ser todos bestias pensantes. Teniendo a toda la raza como pensantes, los dragones tenian una gran ventaja sobre muchas especies, pero tambien es ventaja podia dar a relucir lo crueles que pueden ser por decisión propia.
Incluso jugaban por horas con su comida lastimándola e hiriéndola para su diversion.
Laionel era un dragón, por lo que esa costumbre se quedo en él.
Bajo a los pastizales y gruño al buey para volverlo a tumbarlo en el suelo. Laionel dio un coletazo al cuerpo del buey logrando lastimarle la piel.
Elevo vuelo y comenzó a lanzar fuego alrededor del buey logrando que el mismo sacara a relucir un par de alas algo pequeñas y delgadas que estaban anteriormente pegadas a su espalda.
El buey retrocedió y corrio para poder saltar y planear sobre el fuego. Sae De se asusto un poco viendo como ahora Laionel derribaba al buey haciéndolo caer directo al suelo.
Realmente se planteo si debería sentir compasión por Laionel y dejarlo quedarse con él, después de todo, seguía siendo un depredador, pero también era un niño y no quería juzgar a alguien por su especie.
No termino de reaccionar cuando vio como Laionel cargaba al buey con sus garras y se dirigía a él.
— ¡Sae De! — Se escucho la voz de Laionel y luego el buey fue arrojado al lado de la piedra donde estaba.
— ¡Mira, ahora tenemos carne! — Dijo emocionado mientras aterrizaba al lado del buey.
— Eso es bueno — Sae De le sonrio algo nervioso viendo como le arrancaba un trozo de carne al buey que ya estaba inerte en el piso.
Laionel cambio de forma y arranco otro pedazo con sus manos —Ten, come — Laionel se le acerco y dejo el trozo de carne cerca de Sae De.
— Gracias... — Sae De tomo la carne y la dejo a su lado — Creo que hay que regresar — Sae De se levanto y tomo el pedazo de carne bajo la mirada de Laionel.
— Como quieras — Laionel le sonrio a Sae De y luego se acerco al buey, se transformo en un dragón y cargo al buey.
— Adelantate, ire por cielo — Sae De asintio y comenzo su camino sin querer voltear cuando sintio ráfagas de viento detras de él.
Realmente no tuvo tiempo de pensar si era una buena idea de tener a un depredador en su casa, pero cuando le dijo que podia quedarse no lo penso mucho por que le habia salvado la vida.
Ahora que vio realmente como era un dragón cazando, comenzo a dudar si es bueno tenerlo cerca. Su ala estaba completamente sana y al paracer ya puede volar por lo que ya puede irse de su casa y regresar a donde quiera de donde venga.
Las setas que habian recolectado tenian un aspecto excelente y pues habia carne, asi que no seria una mala idea hacer un platillo un poco mas completo.
Miro al cielo y ya no había nada, parece que su invitado llegara primero a casa.
Sae De camino cuidando de no meterse por lugares con hierba alta o oscuros ya que estaría en desventaja.
Miro el paisaje y levanto las orejas al escuchar aullidos cerca de él.
Rápido y sin perder tiempo, saco el arco y una flecha. Dejo las setas a un lado y apunto.
Su nariz se movió rápido y su cola comenzó a agitarse.
Cuando los aullidos se alejaron poco a poco, tomo las setas y salió corriendo hasta llegar a su cabaña.
Realmente corrió sin saber si lo perseguían, pero era mejor no saberlo.
Estando casi a unos metros de la cabaña, fue derribado al suelo.
Se dio la vuelta y pateo el abdomen de su oponente, pero solo generó una risa.
— ¿Que tienes? — Preguntó Laionel levantándose y ofreciéndole una mano.
Sae De acepto su ayuda y miro la pradera y los árboles.
Laionel se paro a su lado y miro a la misma dirección — ¿Te seguían? — Pregunto Laionel golpeando su cola contra la tierra de forma impaciente.
— Creo que no — Sae De se dio la vuelta y entro a la cabaña — Ven si no quieres quedarte afuera — Miro a Laionel qué se acercó y entro junto a él.
Laionel miro a Sae De sacar las setas y picarlas.
— ¿Sabes hervir agua? — Preguntó Sae De mientras hacía a un lado las setas y ponía un trozo de carne.
Laionel asintió y salió de la cabaña.
Sae De iba a seguirlo, pero realmente seria inútil... puede defenderse bastante bien si sabe cazar.
Laionel regreso rápido y miro al mestizo — Necesito donde traer el agua — Explico.
Sea De lo miro y señaló un tazón algo grande que estaba hecho con madera.
Laionel se acercó y tomo el tazón, después de unos minutos de haber salido, regreso con el tazón completamente lleno.
Puso el tazón sobre la mesa y metió la mano.
Sae De miro al dragon — ¿Que haces? ¿Por que metes la mano? — Laionel le sonrio.
— Si utilizo fuego directamente, quemare todo y te hará triste eso — Laionel aumento su temperatura y el agua comenzo a hervir.
Sae De corrió hacia él en cuanto vio el agua burbujear, lo empujó hacia atrás y reviso sus manos.
Editado: 26.02.2025