El Emperador y la Concubina del Tercer Eclipse

Capítulo 10: El Dolor de No Ser Elegido

Crown Prince Gyeon-seok era el hijo mayor del rey. Sin embargo, al haber nacido de una concubina de bajo rango y quedar huérfano de madre apenas días después de su nacimiento, su destino fue sellado antes de tiempo. La Reina Madre, esposa del monarca, lo acogió por deber y apariencia, criándolo bajo su protección. Aunque nunca podría reclamar el trono, fue educado como si fuera un hijo legítimo, destacando entre los eruditos por su sabiduría precoz y su porte honorable.

Pero la llegada de su medio hermano menor, Andheon, cambió todo. Desde su nacimiento, Andheon fue bendecido con la atención del reino, los favores de la corte y el título de heredero. Gyeon-seok, pese a sus logros y virtudes, fue relegado a la sombra, recordándole que lo suyo jamás sería más que una existencia prestada.

La Reina, su madre adoptiva, solía repetirle con dulzura envenenada:
—No ambiciones lo que no te ha sido dado por el cielo, hijo. Sé el guardián de tu hermano, no su sombra.

Pero en su interior, Gyeon-seok no podía evitar sentir cómo la envidia, el dolor y el resentimiento crecían silenciosamente. Su único consuelo era visitar, en secreto, la tumba de su verdadera madre en el panteón familiar. Allí, entre las flores marchitas y el mármol frío, hablaba con ella. Le contaba sus días, sus dudas, y sobre todo ese vacío que nunca lograba llenar.

Con el tiempo, la Reina organizó para él un matrimonio estratégico. Seo-ra, hija menor de Lord Senh Wha , uno de los ministros más conservadores y leales a la antigua dinastía, fue elegida como su esposa. Era elegante, inteligente y de voz dulce. El corazón herido de Gyeon-seok encontró en ella un remanso inesperado. Con el paso de los meses, surgió un amor sincero, y por un tiempo, creyó que la felicidad era posible.

Pero el nacimiento de su hijo, el pequeño Do-hyun, encendió algo más profundo. Al mirarlo, al ver su sangre viva en otra persona, comprendió algo: si él no podía tener el trono, quizás su hijo sí podría.

Y entonces comenzaron las reuniones secretas.

Algunos ministros, descontentos con el rumbo del reino, comenzaron a visitarlo en privado. Le hablaban de su sabiduría, de su legitimidad por edad, y del derecho que su hijo podría heredar si las cosas cambiaban. Plantaban semillas de ambición disfrazadas de admiración. Gyeon-seok, que tanto había reprimido su deseo de poder, comenzó a escucharlas... y a creerlas.

Fue entonces cuando los rumores comenzaron a rodear la figura de su madre biológica.

—¿Sabíais, alteza... que la concubina madre de Su Alteza no murió de fiebres, como se dijo? Hay registros perdidos. Un sirviente desaparecido. Una medicina alterada. —susurró un anciano cortesano.

Las piezas comenzaron a encajar como una maldición tejida desde su cuna. ¿Había sido su madre eliminada? ¿Había alguien que temía que él pudiera aspirar al trono algún día?

Gyeon-seok empezó a cambiar.

Su mirada se volvió más severa, su tono más autoritario. Las visitas a la tumba de su madre eran más frecuentes. Sus noches se llenaban de insomnio y sus días de intrigas. Su ambición, que durante años había sido una herida, se convirtió en fuego.

Seo-ra, fiel y observadora, notó el cambio. Su esposo ya no la miraba con ternura, sino con una intensidad desconocida. Las sonrisas se hicieron escasas. Las palabras, medidas.

Una noche, tras verlo murmurar frente a un pergamino lleno de nombres y fechas, Seo-ra se atrevió a hablar.

—Mi señor... ¿estás bien?

Gyeon-seok levantó la vista, con una sombra en los ojos.

—Estoy despertando, Seo-ra. Despertando de un sueño donde me enseñaron a conformarme con las migajas... y creo que ha llegado la hora de reclamar lo que me fue negado.

Seo-ra sintió un escalofrío recorrerle la espalda.

Esa noche, mientras él dormía en silencio, ella se sentó frente al espejo, con el corazón en vilo. Algo dentro de ella le gritaba que debía actuar. Por el bien de su hijo, de su esposo... y del reino.

Debía hablar con el Príncipe Andheon.



#1827 en Otros
#315 en Novela histórica
#4924 en Novela romántica

En el texto hay: romancehistorico, corea, joseon

Editado: 22.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.