A ti, querido lector o lectora:
Gracias.
Gracias por cruzar conmigo los pasillos silenciosos del palacio, por llorar con Yeon-hwa cuando el amor parecía imposible, por sostener el aliento durante conspiraciones que temblaban bajo el peso de la corona, y por celebrar las risas, los nacimientos y las segundas oportunidades.
Gracias por amar a los personajes con sus heridas, sus errores y su esperanza. Por comprender que incluso en la era Joseon —donde los destinos eran tejidos por decreto— el amor podía florecer como un loto en agua calma.
Esta historia nació del deseo de sanar, de transformar un dolor real en palabras que cruzaran el tiempo. Yeon-hwa, Andheon, Seong-min, Jin-su, Soo-yeon, Seo-ra, y tantos más... son retazos de historia y de corazón. Son sombras y luces de lo que fue, lo que pudo ser, y lo que aún vive en la memoria.
Si algo de ellos se quedó contigo, si alguna frase te tocó el pecho o te arrancó una lágrima o sonrisa, entonces mi misión como autora está cumplida.
Gracias por llegar hasta aquí. Gracias por sostener esta historia hasta su último suspiro.
Y recuerda siempre esto:
🌸 El verdadero legado no fue el trono... fue el amor que sobrevivió a todo. 🌸
Con gratitud infinita,
La autora: Susana Valero.