El hospital no era mejor que las calles. Estaba todo cubierto de polvo y miserias. La noche era el horario cuando más movimiento había. Pero ellos tenían contactos y se las arreglaban para resolver el tema de los cupos.
Kalen se movía rápido como siempre, estaba interesado en usar esa situación a su favor.
—Nombre: Alma Santander. Edad: Treinta.
La recepcionista ni siquiera levantó la mirada.
—¿Relación?
Kalen dudó un segundo.
—Profesora de Matemática.
Aceptada sin preguntas.
Deslizó unos billetes, discretos.
—Cambia la hora de ingreso.
La mujer alzó la vista.
—¿A qué hora?
—5 pm.
Kalen se giró con discreción y caminó hasta el área de emergencia, allí estaba Axton sentado a un lado mirándola inmóvil, toda llena de sangre, en ese fría y sucia camilla.
Kalen se acercó.
—Todo salió perfecto.
Axton no respondió.
—En dos horas vamos con los policías.
—Nos van a pagar bien.
Silencio.
—¿Me estás escuchando?
—¿Qué crees que pasó?
Finalmente preguntó sin dejar de verla.
Kalen se sentó a su lado.
—Tres contra una…No es modalidad de La Quebrada. Además, no los reconocí.
Axton asintió.
—Yo tampoco. Esto es personal.
Kalen frunció el ceño.
—Esa chica vino con problemas.
Axton alzó la mirada.
—Y si no sabemos cuáles son…nos puede meter en ellos.
Kalen soltó una risa corta.
—¿Qué tan peligrosa puede ser?
—Ella no.
Sus ojos volvieron a Alma.
—La persona que hizo enojar. El Ratón me dijo algo. Entró al país…con una mujer, la cual ahora esta muerta y ella es...enfermera.
Kalen se indigna.
—¿Enfermera? Ni siquiera es profesora, ahora cualquier nos puede venir a enseñar que horror..
—Tal vez tuvo algo que ver con la muerte de esa persona y por eso esta aquí.
—No creo que ella pueda matar a alguien, ni siquiera pudo detener un golpe.
Axton se levantó y se acercó a la enfermera y sacó más billetes
—Quiero una habitación privada para ella, que le den de comer lo mismo que come el personal, no los pacientes y que le den de alta mañana en la noche. Que descanse bien y le curen todas sus heridas.
Ella tomo el pago y asintió.
Cuando salieron Kalen lo miró.
—¿De dónde estás sacando ese dinero? No me digas que estás tocando lo de hoy.
Axton negó.
—No. Es mío. Algunos ahorros.
—Más te vale.
#2968 en Novela romántica
#304 en Thriller
#137 en Misterio
chico malo sexy, amor romance dudas odio misterio, enemies to lovers romance slow burn
Editado: 14.05.2026