Alma iba camino a su casa cuando Aurora empezó a caminar a su lado. Eso ya era sospechoso.
—¿Qué pasa?
Aurora sonrió apenas.
—Vine a invitarte a las apuestas de esta noche.
Alma soltó una risa seca.
—Milo me expulsó, ¿recuerdas?
—Sí, pero Milo no aparece por ninguna parte desde ayer.
Eso hizo que Alma se tensara un poco.
—¿Cómo que no aparece?
Aurora se encogió de hombros.
—Simplemente desapareció. Así que otros van a organizar las apuestas esta noche, en la minera vieja. Va a ir gente pesada… y con mucho dinero.
Alma frunció el ceño, sonaba tentador pero peligroso y justo cuando iba a responder…escuchó voces acercándose.
Kalen, Benji, Z y Axton venían caminando juntos. Como una loca pandilla imposible de ignorar.
Z fue el primero en hablar.
—¿Nos extrañabas?
—¿Ustedes no tienen vida? —preguntó Alma inmediatamente.
Benji se encogió de hombros.
—Poca.
Axton dio una calada al cigarro antes de mirar a Aurora.
—¿Qué hablas con Cabeza de Chicle?
—La invitaré a las apuestas de esta noche —respondió Aurora—. Como Milo desapareció, otros se encargarán.
Kalen miró a Alma.
—Nosotros la llevamos y la protegemos.
Aurora alzó una ceja.
—¿Y la entrada?
—No paga.
—Entonces no gano nada. Eso no me conviene.
Axton habló esta vez.
—¿Cuál es la apuesta máxima?
—Más de cinco cifras.
Los cuatro intercambiaron miradas, las posibilidades de ganar mucho dinero eran altas, en especial con su amuleto de la buena suerte rosado.
—Bien —dijo Axton—. Te damos mil.
Aurora casi se atraganta.
—¿Mil? Solo por meterlos. Los demás van a entrar con cinco mil. Quiero algo más.
—¿Qué? — Pregunta Kalen a la defensiva.
—Quiero protección.
Axton voltea los ojos
—¡No abuses Aurora!
—Sin Milo las apuestas las dominamos tu padre y yo — señala a Kalen — les conviene aceptar.
Axton ve a Kalen y este asiente.
—Bien, protección por dos meses entonces —respondió Axton sin cambiar el tono.
Aurora lo pensó unos segundos y luego sonrió.
—Trato hecho.
Y se fue como si acabara de cerrar un negocio normal. Alma se quedó mirando a los cuatro completamente incrédula.
—¿Alguno de ustedes pensó que tal vez yo no quería participar?
—No —respondieron los cuatro al mismo tiempo.
Ella abrió los ojos.
—¡Pues no quería!
—Bueno, ahora sí quieres —dijo Z.
—¡No!
—Nuestra amistad se basa en que ganes dinero y nos des el cincuenta por ciento —añadió Benji con total tranquilidad.
Alma lo señaló horrorizada.
—¿Desde cuándo es eso?
—Desde que nos dio la gana —respondió Axton.
—Son unos abusadores.
Benji sonrió apenas.
—No tienes idea.
Alma cruzó los brazos.
—¿Me están amenazando?
—No —dijo Kalen un poco irritado con la actitud de ellos — nada es obligatorio.
Kalen suspiró y bajó un poco la voz.
—Mira… sé que esto es molesto para ti. Pero no queremos seguir robando.
Eso hizo que Alma se callara un segundo.
Kalen continuó:
—Y tú nos estás dando otra posibilidad. Si ganas dinero, nos repartimos la mitad entre los cuatro. Es una buena oferta, ya que la otra mitad será solo para ti.
—Además te protegemos —añadió Z.
—¿Protegerme de quién? Los únicos matones aquí parecen ser ustedes.
Axton se sonrió un poco
—Creo que hemos consentido un poco, y no has visto la verdadera Quebrada.
—No le hablen así.
Dice Kalen, los otros tres lo vieron aburrido.
—¿Va a tener un trato especial por que te gusta? — Pregunta Benji
Kalen se vuelve a sonrojar.
—No es eso. Alma nos esta ayudando a ganar dinero, no la podemos tratar mal.
Se gira nuevamente a ella — este lugar es peligroso, no te ha pasado nada por que lo hemos dejado claro, quien te toque se la va a ver con nosotros.
#2968 en Novela romántica
#304 en Thriller
#137 en Misterio
chico malo sexy, amor romance dudas odio misterio, enemies to lovers romance slow burn
Editado: 14.05.2026