Axton llegó a la casa arrastrando los pies, todavía con olor a humo, cerveza y lluvia vieja pegado a la ropa.
Esperaba silencio.
Pero encontró al Ratón sentado en el suelo de la cocina, abrazándose las rodillas.
Tenía esa cara que siempre ponía cuando Valeria lo destruía emocionalmente.
—¿Y ahora qué pasó?
El Ratón levantó apenas la mirada.
—Valeria me está tratando mal otra vez. No me quiere ver, y dice que no quiere estar conmigo.
Axton soltó una risa seca mientras abría la nevera.
—¿Y por qué insistes? Ella es así.
—Sí, pero…
La voz se le quebró apenas.
Axton se quedó quieto unos segundos. Luego suspiró y terminó sentándose a su lado en el suelo.
—Habla.
El Ratón jugueteó con las mangas de su ropa.
—Cuando ya no necesita dinero… me desprecia.
Axton frunció ligeramente el ceño.
—¿Cómo que no necesita dinero? Ella siempre necesita dinero, no trabaja, solo consume.
—No sé.
Eso hizo que levantara la mirada inmediatamente.
—¿Cómo que no sabes?
—No me dice nada.
Axton apoyó los brazos sobre las rodillas. La ultima vez que vio estaba contando mucho dinero, ahora que lo meditaba, ella no participaba en las apuestas locales, no le daban entrada, pero…¿en que andaba metida?
—Entonces, ¿por qué sigues aquí?
El Ratón sonrió apenas.
—Quería saber si estabas bien.
Axton hizo una mueca confundida.
—Como ella ya no vive aquí… pensé que nadie te estaba atendiendo.
Axton giró lentamente la cabeza hacia él.
—¿No vive aquí?
El Ratón también parecía confundido ahora.
—Axton… tu mamá tiene como un mes sin venir.
Axton procesó la información unos segundos como si le hablaran en otro idioma.
Un mes.
No lo había notado.
Porque llegaba.
Dormía.
Salía.
Volvía a desaparecer.
La casa siempre había sido tan vacía que la ausencia de Valeria apenas cambiaba algo.
El ratón se levantó y empezó a buscar comida mecánicamente.
—Pásame el arroz.
Obedeció inmediatamente.
—¿Crees que me doy cuenta de esas cosas? Solo llego y hago mis cosas.
Saco una sartén y lanzó un bistec dentro.
—Chico, estas en otro planeta. ¿No será por la profesora misteriosa?
—No, ella esta en territorio de Kalen. A él le gusta, solo no me voy a meter.
—¿Ella te gusta?
Axton lo pensó
—Un poco, pero, a los amigos no se les hace eso.
—Kalen es el que esta mal
Dice El Ratón
—El sabía que ella te gustaba desde el principio, era obvio, pero se antoja de la chica.
—Estaba con Leti, no creo que pensase que ella me gustará. Vamos, sabes que Kalen es como mi hermano.
—Tu hermano o no. La chica escoge, si a ella le gustas tú, ¿Qué va a hacer Kalen?
Axton miro el sartén, sabia lo que sentía ese bistec perfectamente
—El no tiene que hacer nada…
—Axton, no te hagas esto. Siempre te callas todo, habla, dile que ella te gusta, si Kalen es tu amigo de verdad, el entenderá.
—¿Si no entiende? Si siente que solo le quiero robar a la chica. Nunca nos ha gustado la misma muchacha, es complicado que justo ahora esto pase. No solemos tener los mismos gustos.
—Es cierto, debe ser el único que decía que Leti estaba “sobrevalorada”. ¿Por qué terminaron?
Axton baja la cabeza
—Por la pelo rosa, mira, no me gusta la vida que llevas, siempre lo mismo, violencia, robar, mujeres raras, sienta cabeza de una buena vez.
—Ratón no eres…
—Sé lo que vas a decir, no soy tu padre, no soy un buen ejemplo, pero por eso estoy aquí. No tuve un padre Axton, ni nadie que me dijera aléjate de ese camino, “eres inteligente”, “tienes futuro”. Solo adultos que se aprovecharon de mí. No termines como yo, busca algo mejor, sal de esta cárcel. No le debes nada a nadie.
El suspira
—Cambiando el tema, ¿dónde esta viviendo la madre del año ahora?
El ratón suspira, por que sabía que ese chico era difícil.
—Creo que sola.
Axton soltó una risa incrédula.
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Editado: 14.05.2026