Evan
Segundos.
Solo bastan unos cuantos segundos para que la vida cambie por completo.
A veces más otras un poco menos.
Porque la vida es así.
Inexplicable. Caótica. Inevitable.
Siempre he pensado que hay momentos que marcan un antes y un después de todo.
Cuando la perdí y cuando volví a encontrarla.
El día que la conocí, entendí que hay personas en la vida que son inevitables.
Porque desde el principio siempre fuimos ella y yo, pero solo coincidimos en el tiempo correcto.
El espacio entre nosotros no era más que el tiempo que nos costó volver a encontrarnos.
Ella era la calma y el caos.
Ella era la música que quería escuchar por el resto de mis días.
Ella y yo éramos una melodía sin fin, y por ello, el espacio entre nosotros fue todo lo que nos permitió llegar hasta aquí.