El Espejo De La Verdad

La luz que incomoda, referido a "Mi vida en historias"

Crecí entendiendo que la vida no es un cuento de hadas. Recuerdo mis manos pequeñas haciendo pulseras de mostacilla, mis días como promotora en San Remo, el cansancio de mi madre y el peso de un hogar donde el amor y la dureza caminaban de la mano. Esas son mis verdades.
​Sin embargo, al intentar compartir estos retazos de mi alma, me topé con el muro del rechazo. "¿Por qué contar eso?", me preguntaron. "¿Por qué nombrarme?". Me llamaron mentirosa por decir lo que mis ojos vieron y mi corazón sintió. Entendí entonces que a muchas personas les gusta que les mientan para poder ser "felices" en su burbuja de negación. Cuando la verdad aparece frente a ellos, no ven un testimonio, ven un ataque.
​Como seres humanos somos imperfectos. Todos tenemos fallas, todos hemos caminado por senderos oscuros. Pero Dios nos dotó de raciocinio y sensatez para reflexionar. No entiendo la molestia de quien prefiere borrar el pasado antes que aprender de él. Yo he cometido errores y sé que debo rendir cuentas, pero no puedo vivir disfrazando la realidad para no incomodar al otro. La verdad no tiene fecha de vencimiento; siempre, tarde o temprano, sale a la luz.
​Reflexión Final
​La empatía no es solo entender el dolor ajeno, es tener la grandeza de reconocer el dolor que nosotros mismos causamos. Ponerse la mano en el corazón requiere un coraje que no todos poseen. Al final del día, mi compromiso no es con la imagen perfecta que otros quieren proyectar, sino con la verdad que Dios conoce. Prefiero una verdad que hunda mis pies en la tierra firme de la realidad, que una mentira que me haga flotar en un vacío de hipocresía. Escribo porque mi voz es mía, y mi historia, con todas sus luces y sombras, merece ser contada tal cual fue.




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