El excéntrico Esteban

40. Helena

Aprovecho las vacaciones para hacer cosas de provecho, me meto a un curso de pintura y sigo yendo a danza para no perder mi condición física. Me gusta tener mi mente ocupada y ejercitarme para mantenerme sana.

Al llegar de mi clase de pintura, voy a mi habitación para descansar un poco. A los pocos minutos, tocan mi habitación.

—Adelante.

Antonio entra y me sorprendo un poco de verlo. No lo había visto desde que iniciaron las vacaciones. Rey le ladra un poco pero mi hermano lo ignora.

—¿Qué pasa? —Pregunto sin mucho interés.

—Pienso decirle a Vanesa que sea mi novia —dice con determinación. Alzo una ceja.

—Ajá, ¿y yo tengo que ver en esto por…? —Le hago una seña para que continúe.

—Solo quiero avisarte, ya sabes, es tu mejor amiga.

—Igual te va a mandar a la friendzone. —Bostezo, estoy cansada por tantas actividades.

Él frunce el entrecejo.

—¡Qué gran apoyo eres! —Dice con tono sarcástico.

—Soy sincera. —Recuerdo que Vanesa dijo que le parecía lindo, pero no volvió a mencionar el tema, estoy segura de que ya se le pasó.

—No me interesa tu negatividad, yo creo que todo saldrá favorable.

—Como digas, ahora sal de mi habitación.

Rueda los ojos y sale azotando la puerta… «Idiota».



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En el texto hay: amigos, romance adolescente, amistad amor

Editado: 02.08.2026

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