El golpeteo continuaba y ahora también era respondido desde dentro, jamás había sentido a Alastor tan feliz, luego lo noto, no eran golpecitos aleatorios sino algo que conocía por dedicarle las diez mil horas necesarias para la maestría de una materia: Código Morse; pero antes de poder descifrar algo comenzó a despertar.
-¿Vandarec?-lo vio sentado a su lado.
-Laiyon-su sonrisa era una mescla de alivio y pesar-no te levantes, la herida aun esta cerrándose.
-¿Qué paso?
-Oh casi nada, estuviste a punto de transcender y yo de pasar el resto de mis días en una celda del Inframundo, tomo por mi causa.
-No digas eso-se incorporo a medias-¿Qué hora es?
-Las nueve de la mañana pero tranquilo, Alban fue a decirle a Dal donde estas y Jack cree que es mejor si pasas el día aquí, hasta que te repongas.
-Tengo que hablar con él.
-Ahora está con Milo, poniéndose al día supongo-se puso serio-oye, ¿Qué tipo de relación es la que tienes con ese sujeto?
-No creo tener algo parecido a una relación, ni siquiera le he dado la mano, ¿Por qué?
-Es que cuando derribo a Oven…
-¡Laiyon!-Travis entro de repente en el cuarto y le dio un fuerte abrazo-¡Estas bien!, tenia tanto miedo de que no lo lograras.
-¡Ejem!-dijo Vandarec-muy bonito, ya que te interesa tanto, ¿Por qué no ves si puedes conseguirse algo de orosus?
-Claro que puedo.
-Travis-llamo Laiyon, sentándose en la cama-¿me pasas esa carpeta antes?-así lo hizo, busco las muestras de tela-¿Cuál te gusta más?
-El lila, obvio, con algo blanco que contraste.
-Ay, eres un genio-Travis sonrió, satisfecho, y salió.
-Y con eso se resuelve el importantísimo asunto de los manteles…
-No sé porque no le pregunte primero a Travis, si somos iguales.
-Aja, lo que iba a… ¿Cómo que iguales?
-Los dos somos gay-la mirada en el rostro de Vandarec fue indescriptible-es un adorable termino de este país, creo que significa “Hombre con tendencias femeninas”
-Casi, casi…más bien es una forma infantil de decir Homosexual-ahora le toco a Laiyon confundirse-oh, rayos, no tienes idea, ¿verdad?
-¿De qué?
-Mira-no sabía si reírse o no-¿te acuerdas de mi tío Shawn?
-¿El que avergonzaba a tu familia por…?
Allí le cayó la peseta, se cubrió la boca para ahogar una exclamación y se puso azul como arándano, recordó cuando Dowie…tamaña confusión…y Travis…
-¡Dios mío, Travis!
-Oh, él definitivamente es gay, y lo traes de un ala.
-Qué vergüenza, ¿Qué voy a hacer?
-Debes decirle, explícale que no eres gay, solo eres…un británico con mucho tiempo libre.
-Hola, hola-justo ahí llegaba, con un frasco de orosus-Laiyon, tienes que ver al tipo que vino con Jack, es una locura.
-No sería la primera del día-musito Vandarec.
-Esto, Travis…-acepto un dulce y se quedo mirándolo, ¿con que cara le iba a decir?-bueno, vamos a verlo, ya me siento mejor.
Vandarec le dirigió una mirada severa y siguió lanzándoselas mientras Travis les llevaba con el invitado de Jack, un grupo de curiosos le rodeaban, se trataba de un antiguo caballero francés con toda la armadura a punto, pero sin cabeza.
-¡Oh!-por el mal nervio que traía, Laiyon se rio sin querer-es un decapitado.
-No lo es-dijo Vandarec, cambiando el gesto-¡Jean Paul!
-¡Vandarec, mona mi!-el caballero se levanto y se dirigió al irlandés-me dijeron que aquí estabas.
-Espero no vengas a cobrarme lo que te debo-estrecho su mano con fuerza-Laiyon, acércate, deja que te presente a Jean Paul Gavroche.
-Es un honor-antes de que terminase el caballero le alzo en brazos.
-¡Santa María, el famoso Laiyon!-le beso ambas mejillas antes de bajarlo-Vandarec solo dice maravillas de ti.