¡No leer si no leyeron La Grulla y la Luna ( esa va primero ☺️)
Les diré que él no estaba en mis planes, pero el hermano de Liyuen ha decidido tener su historia. Aunque me juro a mí misma que será breve y les pido que la lean bajo su propio riesgo, he vuelto a trabajar y significa que las actualizaciones serán sin fecha .
Si se animan, se los presento...
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El Príncipe Heredero, Wang Wu Fang había ido a conocer a su sobrina Yuéliang , y casi sin saber cómo se encontraba sosteniendo a la pequeña bebé entre sus brazos. Nunca antes había sostenido un bebé, así que se sentía completamente inútil e intimidado, pero la niña era una cosita preciosa y a pesar de tener pocos días se notaba el parecido con su hermana Liyuen.
-¿Es raro, verdad? – preguntó su cuñado claramente divertido- Pero te acostumbras rápido- presumió, sin embargo su esposa le dedicó una mirada que indicaba que tampoco él se había acostumbrado a sostener a su pequeña hija aún . No al menos sin miedo a que se le cayera o se le rompiera entre las grandes manos.
-Es bonita, ¿verdad, tío? – preguntó Yichen que parecía fascinado con su hermanita.
-Lo es, y se parece a tu madre, afortunadamente – dijo bromeando pero al mismo tiempo le dedicó una extraña mirada a su sobrino y a su cuñado.
-Deberías casarte y tener varios hijos pronto, así corres a mi Yichen de la línea sucesoria – le dijo Liyuen y aunque podía sonara una conversación común entre hermanos, no lo era. De verdad esperaba que su hermano tuviera hijos y eso terminara de garantizar la seguridad de Yichen. La seguridad de que nunca sería candidato al trono.
-Ten un poco de compasión conmigo, hermana. Acabo de regresar y tengo mucho trabajo por delante. Luego de me ocuparé de eso. Pensé que padre sería quien me incordiara con tener herederos y resultaste ser tú.
-Sabes que él también lo hará, pronto – dijo ella y Fang entendió lo que ella no decía "será mejor que elijas tú, antes que lo haga él"
-Lo sé- respondió y su sobrina hizo unos soniditos que los distrajeron de la conversación. Tampoco sabía lo fascinante que era ver cada gesto de un bebé, ver como un ser humano descubría el mundo.
Cuando regresaba a Palacio, pensó en las palabras de su hermana. Él había estado casado una vez, su padre lo había casado un año después que Liyuen. Un matrimonio arreglado. No había significado mucho, sabía que era parte de su deber, lo había sabido desde siempre, un día se casaría con la mujer que eligieran para él.
No había tenido muchos sentimientos al respecto y tampoco había sentido aquella sensación de injusticia que había destrozado a su hermana cuando la habían casado con el General Zhang, claro que él no tenía a nadie en el corazón y además era hombre. Sabía que era diferente. En todo caso, quizás su esposa fuera quien tuviera algún resquemor de casarse con él, aunque era joven y el príncipe heredero lo que lo hacía un candidato bastante aceptable.
El matrimonio había salido bien, era una joven dulce, callada y que habían educado para ser obediente, si bien no la amaba, la trató con toda la consideración y el respeto posible. Pero ella murió durante el primer año de matrimonio. Estaba enferma del corazón y no lo habían sabido hasta que fue muy tarde.
Aunque ahora que veía el pasado con la información de presente, sospechaba que la Concubina Shuang que había sido parte de la elección de la Princesa Heredera, sí lo sabía. Había buscado una mujer débil y enferma, una mujer que no pudiera darle hijos.
Luego del duelo obligatorio, no quiso volver a casarse, prefirió trabajar para defender su posición de Príncipe heredero, luego fue al norte y los años fueron pasando, sin que sintiera la necesidad de casarse.
Ninguna mujer había hecho que su corazón vibrara , nadie lo había desear tener esposa, hasta hace muy poco tiempo.
Ahora había alguien, un imposible.