El Fénix y la Nieve

Capítulo 1- Un Príncipe, el vacío

Vamos conociendo un poco más de él, espero les guste este invitado inesperado

Abrazo

PD: perdonen si hay errores , he estado robando horas al sueño para escribir

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No era alguien demasiado acostumbrado a las emociones y los afectos, no había nacido en una familia común, había nacido como Príncipe Heredero y había sido educado como tal, durante años no había conocido otra forma de vivir.

Su madre lo había amado, pero no había pasado mucho tiempo junto a ella, porque lo habían separado de su lado tempranamente, siendo muy niño, para recibir entrenamiento real, modales de la corte, instrucción académica sobre todas las áreas, entrenamiento militar y con la mirada vigilante de su padre , recordándole cómo debía comportarse por ser quién era . Era probable que Liyuen hubiese pasado más tiempo con su madre que él. Y luego de la muerte de la reina, la única persona que seguía siendo importante para él y con quien tenía una relación afectuosa, o al menos tanto como su personalidad le permitía, era su hermana.

No tenía otros vínculos, no confiaba en nadie porque le habían enseñado a no hacerlo, los demás no eran sus iguales, eran sus futuros súbditos, y cualquiera podía pasar de amigo a traidor en un pestañeo Además parte de ser quien era implicaba enterrar sus emociones profundamente, nadie debía saber qué pensaba o qué sentía. Lo habían educado para ser duro y rígido, su vida era esa, no imaginaba nada más fuera de los muros de palacio o de su mansión. El pueblo que algún día debía gobernar no era para él más que una entelequia, un concepto abstracto más que una realidad palpable.

Cuando ya fue un poco mayor lo dejaron trasladarse a su mansión, no iba a otros lugares más que allí donde estudiaba durante horas, al Palacio o al campo de entrenamiento.

Salvo cuando su hermana venía a visitarlo, y con su alegría y curiosidad le ponía un poco de color a su vida, estaba solo. Rodeado de sirvientes, pero solo.

Todo empezó a cambiar cuando llegó un nuevo tutor, un joven inteligente que había ascendido por mérito propio, Fei Longyin fue su primer amigo. Era alguien que no venía de la nobleza, así que su visión amplió la de Wu Fang, de pronto el mundo se hizo más vasto y se contagió de los ideales de aquel hombre joven que aunque se moviera en la corte, era del pueblo y soñaba un mundo más justo.

Y poco a poco, empezó a pensar por sí mismo en qué tipo de rey quería ser. Y también en qué clase de hombre. Fue entonces cuando descubrió que ser Príncipe también significaba llevar cadenas que antes no había notado.

Eran cadenas invisibles, pero allí estaban agarrándolo fuerte, no podía escapar del lugar que su padre le había asignado, ni de las reglas, ni del destino. No lo había sabido antes porque un pez encerrado en un estanque no conoce nada más que ese mundo, pero Longyin hizo que su mente fuera más lejos . Incluso usaron la puerta secreta que existía para casos de emergencia para salir al mundo exterior y recorrer la capital de incógnito.

Y entonces, Wu Fang empezó a ver a la gente de su pueblo, sus realidades, sus penurias, sus anhelos. Y por primera vez el pueblo que tendría que gobernar algún día con las leyes que le enseñaban, se volvió algo real y él se sintió insuficiente. Los destinos de todas esas personas estarían en sus manos algún día, y él ni siquiera podía hacerse cargo de sí mismo.

Era inteligente, sano, fuerte, pero también era lo que otros habían modelado, Fei Longyin lo hizo reflexionar sobre su propia existencia, quién era Wang Wu Fang aparte del ser el Príncipe Heredero.

Y esa reflexión lo llevó a las verdades más amargas, para todos era alguien que estaba completo, que no le faltaba absolutamente nada, sólo él sabía que ser el Príncipe Heredero era estar vacío. Y muy solo.

Mientras el tiempo pasaba, Wang Wu Fang pensó que la única forma de ser digno del lugar que tenía era llenar ese vacío, con más estudios pero esta vez pensando cada palabra, cada hecho e interpretándolos con su propio pensamiento. Escuchando y viendo profundamente todo lo que lo rodeaba, aunque la corte era como una obra de teatro donde todos llevaban máscaras. Él necesitaba ser más inteligente, más fuerte, más sabio.

Incluso cuando leía poemas o escuchaba canciones trataba de profundizar en sus sentidos, de buscarle el alma, tanto así que con Liyuen habían inventado un código para comunicarse a través de fragmentos de poemas, a ambos les gustaba la poesía, aunque los habían forzado a estudiarla, y se divertían con aquella actividad. También era algo que solo compartían ellos, un pequeño hilo en su vínculo de hermanos. Vinculo que aunque no quisieran también había sido afectado por el Palacio, a veces se preguntaba cómo sería si vivieran en el mundo exterior, si hubieran sido parte de una familia común.

Porque Liyuen sonreía cuando visitaba sus jardines, o leía con él o tocaban música, pero imaginaba que así como su entrenamiento era rígido y agotador, el de ella también. Y no se animaba a preguntarle, por un lado porque temía la respuesta y porque cada vez que ella llegaba parecía rogar con su mirada que no hiciera preguntas, que solo la dejara estar allí en paz.

La vida progresaba a partir de cambios, algunos pequeños y otros más grandes, algunos que pasaban desapercibidos, otros que no parecían importantes hasta que el tiempo demostraba que habían sido un punto de quiebre trayendo consecuencias inimaginables.

Uno de esos cambios, fue la muerte de la madre de Longyin. Conmovido por la pena de su tutor y amigo, Wu Fang le sugirió que trajera a su hermano menor a vivir con él, después de todo Longyin tenía su propio espacio allí y que su hermano viviera y estudiara en el Palacio del Principe no era un problema. Hizo el ofrecimiento ,un poco porque quería animarlo, un poco porque temía que Longyin decidiera volver a su pueblo natal .




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