Bueno, para no hacerlas esperar mucho para saber sobre "el después" les dejo lo que sigue ( capítulo de extensión normal, pero también yo estaba ansiosa)
Buen finde semana y espero sus comentarios, ¿les gusta el rumbo que tomó?
De pronto a Wu Fang le dio apuro
Esperemos que BN se porté bien...
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Wang Wu Fang se despertó muy temprano, o mejor dicho no durmió en toda la noche. Había dejado a un guardia junto a la puerta de su tienda para que le avisara si Baixue necesitaba algo o si intentaba irse, pero no había sucedido nada.
Ahora tenía en claro que se sentía atraído hacia ella, es más, tenía sentimientos que no se suponía que tuviera, y también al recordar lo sucedido la noche anterior se sentía totalmente avergonzado por su comportamiento.
Se había dejado llevar por sus instintos y luego había huido como un cobarde ¿Cómo iba a disculparse o explicarse con ella?
Era consciente también que su relación había cambiado. Pero no estaba preparado para lo que eso implicaba, sabía que no era justo pedirle nada a ella cuando él no tenía nada que ofrecer, pero tampoco quería que desapareciera de su vida.
Debió haberse conformado con que fuese su compañera de weiqi, su consejera y su aliada, pero había anhelado más. Por primera vez había priorizado lo que él sentía y deseaba, sin preocuparse por nada más y ahora debía enfrentar las consecuencias.
Fue a buscarla, tenían que hablar.
Al llegar a la tienda le pidió al guardia que se retirara, y él caminó un par de veces hacia la puerta para luego retroceder.
No tenía idea de lo que iba a encontrar, ¿estaría ofendida, enojada o herida? No sabía qué hacer en ninguno de los casos. Finalmente golpeó a la puerta, esperaba no tomarla por sorpresa.
Esperó y unos minutos después, la mujer abrió la puerta.
-Adelante, Su Alteza- dijo y eso le resultó chocante, casi como un insulto. No le decía su nombre, sino el título. Ella ya llevaba su propia ropa, y parecía estar despierta desde temprano, o quizás no hubiera dormido como él porque tenía una leve sombra debajo de los ojos, casi automáticamente se fijó si sus ojos estaban inflamados o había alguna señal de que hubiera llorado ,pero no lo notó.
-Lamento mucho lo de anoche - dijo sin más preámbulos
-¿Cuál de las cosas, Su Alteza? – preguntó ella y él entendió que tanto seducirla como irse habían sido una afrenta.
-Pido perdón por mi falta de decoro, por faltarle el respeto de esa manera , por cruzar todos los límites y también pido perdón por haberme ido sin darle una explicación. Me temo que me dejé llevar , y entendí tarde que usted no merecía ese trato, no cuando usted…
-¿Mi inexperiencia fue tan obvia? – preguntó ella interrumpiéndolo - ¿Esperaba que fuera otra clase de mujer? – cuestionó y él entendió que la había ofendido también con sus prejuicios. Tal vez porque era tan segura de sí misma, porque tenían casi la misma edad, porque llevaba una vida según sus reglas, porque él veía cuán atractiva era, había asumido que alguna vez había habido alguien en su vida. No había esperado que fuera virgen aún.
-Lo siento, no lo pensé antes. Me di cuenta en el momento por su nerviosismo- dijo torpemente.
-Cuando me salvé del destino de que me vendieran para ser un objeto de satisfacción para los hombres y me convertí en comerciante, entendí que habían cosas que no tenían un precio, mi voluntad, mi deseo, mi cuerpo eran propiedad absolutamente mía, eso era parte de mi libertad. No pensé en darle ese poder sobre mí a nadie. Y la verdad estaba demasiado ocupada en otras cosas como para tener amoríos. Pero lo de anoche no fue enteramente su culpa, Alteza. También yo le respondí, también me dejé llevar, así que no es necesario que se culpe tanto. Creo que ambos ya recobramos la cordura.
-Baixue…
-El temporal amainó, así que volveré a la fortaleza y seguiré viaje con mi caravana.
-¿No volveremos a vernos? – preguntó ansioso y ella lo miró detenidamente.
-Sí, Su alteza, volveremos a vernos seguramente, dejaremos este error atrás y volveremos a ser quienes somos. Su Alteza, el Príncipe Heredero y la líder de una caravana de comerciantes.
-¿Y si no fue un error? – preguntó de golpe Wu Fang, porque el que ella estuviera siendo tan racional le molestaba, él seguía con todas las emociones revueltas.
-No puede ser otra cosa más que un error. ¿Sabe que le pasaría a un Fénix si se acercara demasiado a la nieve? Su fuego se apagaría con el frío porque no pueden estar juntos. ¿Y qué pasaría con un frágil copo de nieve agitado por el vuelo de un fénix? Se disolvería completamente. Ya ve fuego y nieve son incompatibles- dijo ella y Wu Fang notó la tensión en su postura, en su mandíbula y las mil emociones que cruzaban su mirada. Ella también estaba conteniéndose, buscando cómo protegerse
-Tiene razón, no se lo puedo negar- dijo.Ella asintió, buscó su capa y su morral.
-Me despido- anunció y se dirigió a la salida pasando por su lado.
-¡Baixue! -La llamó y tomó su brazo. Ella se giró hacia él.
-Tienes razón, no puedo hacer promesas y me parecía injusto contigo, porque mereces más que un hombre que ni siquiera puede ser libre para querer, por eso me fui anoche, por eso te dejo marchar pero no fue un error.No lo fue.
-Alteza…
-No voy a ponerle nombre, fue lo que sentí y lo que anhelé, pero no voy a llamarlo error ,Báixuě. Al menos debes saber eso- dijo y ella notó la forma en que intentaba controlarse y a la vez como sus sentimientos estaban en su mirada y en su tono de voz.
-Lo sé. Entonces, no le pongamos nombre y que quede aquí, en este lugar con los que nos permitimos ser anoche- dijo ella y se soltó para marcharse.Wu Fang la dejó ir. La observó durante unos instantes, luego buscó a Songchen.