El Fénix y la Nieve

Capítulo 38- El Fénix y La Nieve, primera parte

FELIZ AÑO NUEVO!

Gracias por su compañía este año pasado y espero que también estén conmigo este 2026

Logramos llegar a otro año, lo hicieron bien, trabajaron duro y vencieron obstáculos, así que les deseo que lo malo quede atrás y que este año les traiga lo mejor. Salud, sueños, magia, amor y paz para sus corazones.

Que nos unan más historias

Un abrazo grande y mis mejores deseos.

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Ella lo apartó , para mirarlo bien

-¿Estás bien, no estás herido?- preguntó preocupada, pero él la volvió a abrazar

-Solo estemos así un momento más, luego te contaré todo- dijo y calló que ella era el lugar al que quería volver ¿Qué sentido tenía decir cosas que no podría demostrar con hechos?

Luego de unos minutos ,la soltó.

-Estoy bien, no tengo heridas graves, solo algún cortecito y raspones por aquí y por alá.

-¿En serio?

-En serio, fui muy cuidadoso, todo lo que se puede ser en esos momentos, al menos. Hice lo mejor que pude para regresar

-Bien hecho, Wu Fang- dijo ella y le acarició la cara con cuidado, porque tenía uno de “los cortecitos” junto al ojo.

-Gracias por los caballos, les di un buen uso. Creo que mi deuda sigue aumentando y aumentando. No creo que vaya a poder pagara.

-Ya me resigné a eso, serás el primer y único mal negocio de mi vida como comerciante- dijo ella con una sonrisa un poco triste- Ahora cuéntame –dijo cambiando el tono y él asintió.

Hablaron durante horas, hasta que Baixue le recordó que debían comer y descansar.

-Parece pérdida de tiempo – dijo Wu Fang en voz alta, en alusión a la separación que llegaría cuando él volviera a la capital.

-Supongo que sí, pero si nos vence el hambre y el sueño no creo que sea agradable. Puedo pasar bastante tiempo sin comer, pero no me pone del mejor humor, Su Alteza- dijo ella y lo hizo reír.

-De acuerdo, tienes razón- dijo él y se levantó para pedir pero ella lo detuvo.

-Yo me encargo – le dijo y la miró extrañado.

No mucho tiempo después, les trajeron la comida, era un festín, había distintos tipos de carnes, platos de acompañamiento e incluso postres.

-¿Y esto?- preguntó. Aquellos alimentos , en aquel lugar remoto, valían una pequeña fortuna.

-Bueno, había que festejar.

-En verdad soy tu peor inversión- dijo y probó la comida, hacía años que no comía así, desde que estaba allí en el norte- Está delicioso- Come- dijo y ella asintió

-También preparé algo para tus soldados, están asando cerdos y pollos para ellos. Más tarde , supongo irás a saludarlos- dijo y él se la quedó mirando.

-Era imposible que no me enamorara, nunca antes conocí a alguien como tú- dijo y ella se sonrojó y bajó la mirada.

-¿Te arrepientes?

-No, sin importar lo que suceda más adelante, no me arrepiento, ni me arrepentiré.

Comieron juntos y luego Wu Fang se despidió para ir a saludar a sus soldados, ella lo acompañó hasta la salida. Iba a aprovechar cada segundo. Songchen estaba esperándolo afuera y le agradeció a La Nieve con una pequeña reverencia

-Gracias, por todo – dijo escuetamente.

-Me alegra que regresaran a salvo – dijo ella y él le sonrió, luego se marcharon con el Príncipe.

Al día siguiente Wu Fang llegó muy temprano a desayunar con ella, tenía muchos deberes pendientes, informes que leer, cartas que escribir, decisiones que tomar, pero sentía que el tiempo se le escapaba entre los dedos y él quería estar con ella tanto como fuera posible, así que compartía sus actividades, pedía sus consejos y le hablaba de todas las novedades que recibía. Los días siguientes siguieron de esa forma, y ambos actuaron con la camaradería se siempre, aunque sentían la urgencia y la cercanía del final para aquella relación sin nombre que tenían. La rutina se vio interrumpida por la llegada de la carta de Longxuan.

La expresión de Wu Fang cambió.

-¿Qué sucede?- preguntó Báixuě que estaba ayudándolo a hacer cuentas sobre las provisiones que necesitarían los soldados que se quedaran instalados en los territorios recuperados.

- Ya descubrió para que es el hierro.

-¿Armas como pensábamos?

-Sí.

-¿Para qué? – preguntó con temor

-Piensan matarme a mi regreso y si fallan armar una rebelión.

-¡Cielos! ¿Ya los arrestaron?

-Se necesitan pruebas, sobre todo para llegar a quién está detrás de todo.

-¿Wu Fang? – preguntó porque no le gustaba la mirada que veía en los ojos de él.

-Retrasaré mi regreso un par de semanas. Eso nos dará un poco más de tiempo.

-¿Tiempo para qué? Para detenerlos, ¿verdad?

-La única forma de detenerlos es dejar que esto suceda, es la única forma en que puedo ganar esta jugada.

-¡ESTAS LOCO! ¿Estás pensando poner tu vida en juego? Acabas de volver de la guerra…

-Pero me espera otra en la capital, es la única forma Báixuě, la única forma de ganarles. No puedo acusarlos por un crimen que no cometieron, pero si dejamos que suceda, si dejamos que hagan el intento mientras mi gente y la de Longxuan los vigilan podemos reunir las pruebas necesarias y deshacerme de mis enemigos.

-Es peligroso y podría salir mal, sin importar los recaudos que tomes.

-Pero si no lo hago, viviré siempre con temor, podrían envenenarme, inventar algún complot para que mi padre me desherede, Liyuen y Yichen estarán en riesgo también. No importa que regrese victorioso porque no tendré una noche de paz ni volveré a respirar tranquilo, siempre en guardia, siempre con mi vida pendiendo de un hilo. Si hubiera otra salida la tomaría, pero no la hay, créeme, he jugado este juego desde niño. De hecho sin tu ayuda ni siquiera hubiera salido vivo del norte

-¿Y ahora harás que te maten?




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