El rugido de la bestia atravesó todo el espacio de entrenamiento.
Israel sintió cómo el aire temblaba alrededor de su cuerpo. Aquella criatura era completamente distinta a cualquier cosa que hubiera enfrentado antes.
Era enorme.
Su cuerpo estaba cubierto de placas negras que parecían roca fundida. De entre las grietas de su piel salían líneas de energía corrupta que brillaban con un tono violeta oscuro.
Sus alas eran gigantescas.
Cada vez que se movían, el viento explotaba como una tormenta.
Israel apretó la empuñadura de su espada.
—Así que esta es mi primera prueba…
A lo lejos, la diosa del sol observaba con tranquilidad.
Amaterasu
No parecía preocupada.
Ni siquiera un poco.
Sus brazos estaban cruzados mientras miraba la escena como si fuera una simple lección.
La bestia rugió otra vez.
Esta vez el sonido fue tan fuerte que el suelo se agrietó bajo los pies de Israel.
El joven respiró profundamente.
—Bien…
Las llamas comenzaron a recorrer la hoja de la espada **Amateratsu**.
—Primera postura…
El fuego se concentró en la hoja.
—**Corte Divino.**
Israel avanzó.
Su espada se movió con rapidez.
Una línea de fuego cruzó el aire.
Luego otra.
Luego otra.
Tres cortes ardientes volaron hacia la bestia.
Pero en el momento en que tocaron su piel…
Las llamas explotaron sin causar mucho daño.
Israel se detuvo.
—¿Qué?
La criatura rugió con furia.
Sus ojos brillaron con energía corrupta.
De repente…
Se movió.
Desapareció.
El suelo explotó.
Israel apenas tuvo tiempo de reaccionar.
Saltó hacia atrás.
El lugar donde había estado hace un segundo fue destruido por una enorme garra.
La onda de choque lo lanzó varios metros.
Israel rodó por el suelo.
Se levantó rápidamente.
—Esto es… mucho más fuerte que las otras bestias.
Amaterasu habló desde la distancia.
—Te lo advertí.
Su voz era calmada.
—En esta dimensión… las bestias son mil veces más fuertes.
La criatura giró su cabeza hacia Israel.
Y cargó otra vez.
Israel levantó su espada.
—Segunda postura…
El fuego comenzó a girar alrededor de la hoja.
—**Luna de Sangre.**
El cielo del espacio de entrenamiento se oscureció.
Una luna roja apareció sobre el campo de batalla.
La bestia levantó la mirada.
En ese momento…
Israel desapareció.
Su cuerpo se movió tan rápido que dejó una estela de fuego.
Diez cortes aparecieron alrededor de la criatura.
Explosiones ardientes sacudieron el aire.
Pero cuando el humo se disipó…
La bestia seguía de pie.
Solo tenía algunas marcas superficiales.
Israel respiraba con dificultad.
—¿Ni siquiera eso funcionó?
La criatura abrió su boca.
Una esfera de energía corrupta comenzó a formarse.
Amaterasu observó con calma.
—Israel.
El joven levantó la mirada.
—No luches con miedo.
La esfera explotó.
Un rayo oscuro atravesó el campo de entrenamiento.
Israel saltó hacia un lado.
El ataque pasó a centímetros de su cuerpo.
Amaterasu continuó hablando.
—Tu problema no es tu técnica.
La bestia cargó otra vez.
Israel levantó su espada.
—Es tu mente.
La garra descendió.
Israel bloqueó con su espada.
El impacto fue brutal.
El suelo se rompió bajo sus pies.
Pero esta vez…
No retrocedió.
El fuego de la espada creció.
Amaterasu sonrió levemente.
—Eso es.
Israel empujó la garra hacia atrás.
El fuego explotó alrededor de su cuerpo.
—Tercera postura…
Las llamas comenzaron a girar.
—**Tormenta de Fuego.**
Israel giró su espada.
Un tornado de llamas apareció alrededor de él.
Los cortes comenzaron a multiplicarse.
La bestia rugió cuando las llamas comenzaron a cortar su cuerpo.
Por primera vez…
La criatura retrocedió.
Israel avanzó.
—¡Otra vez!
El tornado creció.
Los cortes alcanzaron el cielo.
La bestia levantó sus alas.
Intentó escapar.
Pero el tornado de fuego la atrapó.
Una explosión gigantesca sacudió el espacio de entrenamiento.
Cuando el fuego desapareció…
La criatura estaba de rodillas.
Su cuerpo estaba cubierto de heridas ardientes.
Israel respiraba con dificultad.
—Funcionó…
Pero entonces…
La bestia levantó lentamente su cabeza.
Sus heridas comenzaron a cerrarse.
Israel abrió los ojos.
—¿Se está regenerando?
Amaterasu asintió.
—La corrupción mejora a las bestias constantemente.
La criatura rugió otra vez.
Su energía comenzó a crecer.
Israel apretó su espada.
—Entonces tengo que terminar esto rápido.
El fuego volvió a concentrarse en la hoja.
—Cuarta postura…
El aire comenzó a vibrar.
—**Eclipse Solar.**
Israel avanzó.
Su espada trazó un arco perfecto.
Un corte en forma de eclipse atravesó el campo de batalla.
El calor fue tan intenso que el aire comenzó a derretirse.
La bestia intentó bloquear.
Pero el corte atravesó su defensa.
Una línea ardiente apareció en su cuerpo.
El silencio cayó sobre el campo.
Luego…
La criatura se partió en dos.
El fuego explotó.
La bestia se desintegró en cenizas.
Israel bajó su espada lentamente.
Respiraba con dificultad.
Amaterasu caminó hacia él.
—Nada mal.
Israel soltó una pequeña risa.
—Casi me mata.
La diosa lo observó.
—Eso es normal.
Se detuvo frente a él.
—Pero todavía estás lejos de dominar estas posturas.
Israel miró su espada.
—Lo sé.
Amaterasu levantó la mirada hacia el cielo.
—Y este fue solo el primer enemigo.
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en esta obra hay tragedias y amistad, en esta historia se tocaran varios temas, en esta historia hay amor y odio
Editado: 07.06.2026