La neblina dejó de moverse.
Como si todo el mundo hubiera contenido el aliento.
Tristan no apartó la mirada.
Frente a él…
esa alma.
Diferente.
No temblaba.
No se distorsionaba.
No gritaba.
Era… estable.
Y eso la hacía más aterradora que todas las anteriores.
—
El hilo de la guadaña vibró con fuerza.
Más que antes.
Como si reaccionara… con respeto.
O con miedo.
—
Tristan giró ligeramente su arma.
—…
Respiró profundo.
—No eres como las otras.
El alma no respondió.
Pero avanzó.
Un paso.
—
El impacto llegó sin aviso.
—
Tristan sintió su cuerpo doblarse.
Sin contacto visible.
Sin golpe físico.
—
—¡GH—!
Salió disparado hacia atrás.
Arrastrándose sobre el suelo gris.
—
Se levantó de inmediato.
—¿Qué fue eso…?
—
No había ataque visible.
No había energía lanzada.
—
Pero lo había golpeado.
—
—…
El hilo se tensó por sí solo.
—
Advertencia.
—
El alma volvió a moverse.
Esta vez más rápido.
—
Tristan reaccionó.
Lanzó su arma.
El hilo se extendió.
—
Impacto directo.
—
Pero no hubo explosión.
—
El golpe…
no funcionó.
—
El alma no se fragmentó.
No se rompió.
—
Solo…
se desvió.
—
Y en el siguiente instante—
—
—¡AAAAH!
—
Tristan sintió algo atravesarlo.
No físico.
Directo a su interior.
—
Cayó de rodillas.
—
—Esto…
Sus ojos se abrieron con fuerza.
—
—Esto es diferente…
—
Dolor.
Pero no como antes.
—
Más profundo.
—
Como si algo estuviera intentando…
reemplazarlo.
—
—Sal…
Intentó expulsarlo.
—
Pero no podía.
—
El alma no estaba entrando como las otras.
—
Estaba…
imponiéndose.
—
—¡GH—!
—
Las voces regresaron.
Pero esta vez…
no eran caóticas.
—
Eran una sola.
—
—Ríndete.
—
Tristan apretó los dientes.
—
—No…
—
Su cuerpo temblaba.
—
—Ríndete.
—
—¡CÁLLATE!
—
Golpeó el suelo.
—
El hilo reaccionó.
—
Se tensó.
—
Y por primera vez…
—
Se movió solo.
—
Se enrolló alrededor del brazo de Tristan.
—
Y tiró.
—
Fuerte.
—
—¿Qué…?
—
El dolor cambió.
—
El alma fue arrancada parcialmente de su interior.
—
—¡AH—!
—
Tristan respiró con fuerza.
—
—No…
Se levantó lentamente.
—
—No te voy a dejar quedarte.
—
El alma frente a él no se movía.
Solo observaba.
—
Como si lo estuviera midiendo.
—
Tristan giró la guadaña.
—
—Bien…
El hilo vibró.
—
—Si no puedo destruirte…
—
Respiró.
—
—Te voy a romper.
—
Se lanzó.
—
Movimiento directo.
—
Sin técnica compleja.
—
Impacto.
—
El alma reaccionó.
—
Esta vez sí.
—
Un pequeño desgarro apareció.
—
—…
Los ojos de Tristan se abrieron.
—
—Funciona.
—
Pero en ese instante—
—
El contraataque.
—
Más fuerte.
—
Invisible.
—
—¡GHAAAA!
—
Su cuerpo se dobló completamente.
—
Casi se rompe.
—
Cayó.
—
No podía levantarse.
—
—Esto…
Su respiración fallaba.
—
—Esto sí me puede matar…
—
Silencio.
—
Las voces…
no hablaban.
—
Estaban esperando.
—
—
Tristan miró su mano.
—
Temblaba.
—
—No puedo ganarle así…
—
Cerró los ojos.
—
Pensó.
—
Recordó.
—
Las almas pequeñas.
—
Cómo las comprimía.
—
Cómo explotaban.
—
—
—No…
Susurró.
—
—No tengo que absorberlo…
—
Abrió los ojos.
—
—Tengo que contenerlo.
—
Se levantó.
Apenas.
—
El alma avanzó.
—
Tristan no retrocedió.
—
Esperó.
—
El ataque llegó.
—
Justo antes del impacto—
—
El hilo se lanzó.
—
Pero no para cortar.
—
Para rodear.
—
El hilo giró alrededor del alma.
—
Una vuelta.
Dos.
Tres.
—
—¡AHORA!
—
Tristan apretó su mano.
—
La energía gris apareció.
—
Más densa.
Más comprimida.
—
El alma comenzó a resistirse.
—
Violentamente.
—
El hilo temblaba.
—
—No…
Apretó más.
—
—No te suelto.
—
Su cuerpo empezó a fallar.
—
Dolor extremo.
—
Las voces volvieron.
—
—SUÉLTALO
—NO PUEDES
—TE VAS A ROMPER
—
—¡CÁLLENSE!
—
El hilo crujió.
—
Casi se rompe.
—
Pero Tristan…
—
No soltó.
—
—¡QUÉDATE!
—
Y entonces—
—
💥
—
Explosión.
—
No externa.
—
Interna.
—
El alma se fragmentó.
—
No completamente.
—
Pero lo suficiente.
—
Las partes intentaron entrar.
—
Pero Tristan ya estaba listo.
—
Las desvió.
—
La mayoría.
—
Algunas entraron.
—
—¡GH—!
—
Dolor.
—
Pero menor.
—
Controlado.
—
Tristan cayó de rodillas.
—
Respirando pesado.
—
—…
Miró al frente.
#2137 en Fantasía
#345 en Ciencia ficción
en esta obra hay tragedias y amistad, en esta historia se tocaran varios temas, en esta historia hay amor y odio
Editado: 07.06.2026