El mundo seguía respirando.
Pero Tristan ya no.
—
Estaba de pie.
Inmóvil.
En medio de la neblina.
Rodeado de restos… de lo que antes eran almas.
—
Y aun así…
las voces seguían.
—
Más bajas.
Más profundas.
Más constantes.
—
—No nos dejes…
—No desaparezcas…
—Llévanos contigo…
—
No gritaban.
Susurraban.
Y eso era peor.
—
Tristan cerró los ojos.
No por calma.
Por cansancio.
—
—Esto…
Su voz salió más grave.
Más lenta.
—
—No puedo seguir así.
—
Porque entendía algo.
No era el dolor físico lo que lo iba a romper.
—
Era esto.
—
La acumulación.
La interferencia.
El ruido constante dentro de su mente.
—
Respiró.
—
Inhaló.
—
Las almas reaccionaron.
—
Exhaló.
—
Pero esta vez…
no liberó energía.
—
La comprimió.
—
—…
Su cuerpo tembló.
—
—Si sigo absorbiéndolas…
—
Apretó la guadaña.
—
—Voy a perderme.
—
Silencio.
—
Y entonces…
pensó.
—
No en pelear.
No en sobrevivir.
—
En ordenar.
—
—Si no puedo callarlas…
—
Abrió los ojos.
—
—Tengo que separarlas.
—
—
El hilo de la guadaña se movió lentamente.
No como arma.
Como herramienta.
—
Se extendió.
—
Tocó una de las almas flotantes.
—
Esta vez…
no la golpeó.
—
No la absorbió.
—
La sostuvo.
—
La energía gris vibró.
—
El alma intentó resistirse.
—
—…
Tristan respiró profundo.
—
—No te voy a destruir.
—
El alma se agitó.
—
—Tampoco te voy a usar así.
—
El hilo comenzó a girar.
—
Lento.
—
Como si dibujara algo en el aire.
—
Un círculo.
—
Imperfecto.
—
Pero estable.
—
—
El espacio dentro del círculo…
cambió.
—
No era este mundo.
—
Era otra cosa.
—
Más ligera.
—
Más tranquila.
—
—…
Tristan frunció el ceño.
—
—Esto es…
—
No lo entendía completamente.
—
Pero funcionaba.
—
Empujó el alma hacia el círculo.
—
Esta vez…
no resistió tanto.
—
Como si…
—
Lo aceptara.
—
El alma cruzó.
—
Y desapareció.
—
Silencio.
—
Dentro de Tristan…
—
Una voz menos.
—
—
Sus ojos se abrieron.
—
—…
—
—Funcionó.
—
Pero no era perfecto.
—
Porque en el momento en que lo hizo…
—
Su cuerpo reaccionó.
—
Dolor.
—
—¡GH—!
—
Su energía se desestabilizó.
—
El hilo cayó.
—
—Esto…
Respiró con dificultad.
—
—Consume demasiado.
—
—
Pero no se detuvo.
—
Porque ahora sabía…
—
Que había una salida.
—
—
Las almas alrededor reaccionaron.
—
No como antes.
—
No atacaron.
—
Se acercaron.
—
Lento.
—
Como si…
—
Esperaran.
—
—
Tristan levantó la mirada.
—
—¿Quieren… irse?
—
No hubo respuesta.
—
Pero no hacía falta.
—
—
Se levantó.
—
Con dificultad.
—
—
Flujo de Separación
(no era una postura aún… pero estaba naciendo algo)
—
Inhaló.
—
Las almas cercanas vibraron.
—
Exhaló.
—
El hilo se extendió.
—
No para atacar.
—
Para guiar.
—
Uno a uno…
—
Las tocaba.
—
Las contenía.
—
Y las empujaba hacia ese “lugar”.
—
—
Algunas resistían.
—
Otras no.
—
—
Cada una que cruzaba…
—
Reducía el ruido.
—
Pero aumentaba el desgaste.
—
—
Su cuerpo comenzó a fallar otra vez.
—
—Demasiadas…
—
Sus piernas temblaron.
—
—No puedo hacerlo con todas…
—
—
Entonces ocurrió.
—
Un error.
—
—
Una de las almas…
—
No quiso irse.
—
—
Se resistió.
—
Más fuerte.
—
Más densa.
—
—
Y cuando Tristan intentó empujarla…
—
—
Entró.
—
—
—¡GH—!
—
Directo a su interior.
—
Violento.
—
Brutal.
—
—
Las voces regresaron.
—
Pero esta vez…
—
Más claras.
—
Más completas.
—
—
Vio una vida.
—
No fragmentos.
—
Completa.
—
—
Un rostro.
—
Miedo.
—
Muerte.
—
—
—…
—
Tristan retrocedió.
—
—No…
—
Su mente tembló.
—
—
Por un segundo…
—
Se perdió.
—
—
No sabía quién era.
—
—
El mundo se distorsionó.
—
—
El hilo reaccionó por sí solo.
—
Se tensó.
—
Lo jaló.
—
—
—¡GH—!
—
Tristan volvió.
—
Respirando con fuerza.
—
—
—…
—
Se llevó la mano al rostro.
—
—
—Eso…
—
—Eso estuvo cerca.
—
—
Silencio.
—
—
Ahora entendía algo más.
—
—
No solo era peligroso absorberlas.
—
—
Algunas…
—
Podían reemplazarlo.
—
—
Tristan levantó la mirada.
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en esta obra hay tragedias y amistad, en esta historia se tocaran varios temas, en esta historia hay amor y odio
Editado: 07.06.2026