Hoy tuve que buscar entre mis libros. Mientras pasaba hoja por hoja aparecieron entre ellas las cartas que me escribías y las notitas de amor que te gustaba esconderme entre las páginas. Leí varias de ellas sin querer y fue inevitable recordar cuando caminábamos juntas a casa, cómo me tomabas de la mano durante todo el camino y jugábamos como niñas, sin importarnos que la gente nos mirara raro cuando estallábamos en carcajadas.
No pude evitar sentir que me faltaba el aire al darme cuenta de que esos días habían terminado. Pensé en todos los lugares a los que fuimos juntas, en nuestros lugares, esos que solo tú y yo sabemos por qué son especiales. Como esa librería a la que nadie iba, pero que nos encantaba porque podíamos platicar y besarnos a escondidas. O ese salón viejo donde íbamos a abrazarnos por horas, a veces a llorar por las cosas que nos pasaban en el día.
Me acostumbré tanto a tenerte a mi lado todo el tiempo, que ahora siento que perdí una parte de mí.
Te amé tanto.
Te adoré tanto.