No sé qué tengo.
No sé si estoy tonta, estupida o ambas cosas.
No sé qué tengo, pero sin duda es algo malo.
¡¿Cómo es posible que, a pesar de todo el mal que me haces, yo te siga queriendo y necesitando?!
No sé qué tengo, pero definitivamente tengo algo mal en la cabeza.