Vuelve a mí. Vuelve a elegirme una noche más. Llama mi nombre como solías hacerlo, con ternura y aprecio. Dime que me quiere mucho. Dame sólo un motivo y correré hasta donde estás. Dame una razón y volveré a tu vida. Actuaré cómo si nuca te hubieras ido. Te amaré sin pena y sin escóndeme, porque sí, te quiero.