El fundador

Capítulo 7: La Primera Grieta

Tres días.

Habían pasado tres días desde que Kael llegó al Imperio.

Tres días sin salir de la celda.

Tres días sin hablar con otra persona.

Tres días viendo únicamente aquellas paredes de piedra.

La puerta se abrió.

Dos soldados entraron.

—Levántate.

Kael obedeció.

—Los Sabios quieren examinarte.

Lo llevaron por enormes pasillos subterráneos.

Hasta llegar a una sala completamente blanca.

En el centro había un círculo mágico.

Cinco ancianos esperaban en silencio.

Uno de ellos habló.

—Kael...

No queremos hacerte daño.

Solo queremos comprender tu poder.

Kael asintió.

—Yo también quiero entenderlo.

Le pidieron que colocara la mano sobre un cristal de medición.

El cristal brilló.

Rojo.

Azul.

Verde.

Dorado.

Los Sabios comenzaron a escribir.

Todo parecía normal.

Hasta que...

El cristal dejó de emitir colores.

Y se volvió completamente negro.

No era un negro común.

Era un vacío.

Como si dentro del cristal hubiera desaparecido la realidad.

Uno de los Sabios dio un paso atrás.

—No registra energía...

Otro respondió.

—No...

Está registrando algo...

Que nuestro sistema no puede medir.

De repente...

Todas las velas de la sala se apagaron.

Los símbolos del suelo comenzaron a deshacerse.

Las paredes temblaron.

Kael sintió un fuerte dolor en el pecho.

Cayó de rodillas.

—¡Aaah...!

Respiraba con dificultad.

Era como si algo dentro de él quisiera salir.

Pero él no sabía cómo detenerlo.

Los Sabios empezaron a gritar.

—¡Activen las barreras!

—¡No permitan que la energía se expanda!

—¡Rápido!

Decenas de runas iluminaron la sala.

La oscuridad retrocedió.

Kael volvió a respirar con normalidad.

El silencio regresó.

Todos quedaron inmóviles.

Nadie hablaba.

Uno de los Sabios rompió el silencio.

—Esto...

No es magia.

Otro respondió con voz temblorosa.

—Ni siquiera pertenece a los registros del mundo.

En un rincón de la sala...

Un joven investigador permanecía observando.

No parecía asustado.

Parecía...

Fascinado.

Miró a Kael durante varios segundos.

Y pensó:

"Él también tiene miedo..."

"No está disfrutando esto..."

Por primera vez...

Alguien vio al niño.

No al supuesto monstruo.

Más tarde...

Kael fue llevado nuevamente a su celda.

Se dejó caer sobre la cama.

Nox se acercó enseguida.

Kael acarició su cabeza.

—Todos me miran como si fuera una amenaza...

Guardó silencio unos segundos.

—Pero yo...

Solo quiero volver a casa.

Una lágrima cayó sobre el suelo.

Y ocurrió algo extraño.

La piedra donde cayó la lágrima comenzó a cubrirse de pequeñas grietas oscuras.

No explotó.

No lanzó energía.

Simplemente...

La oscuridad reaccionó al dolor de Kael.

El niño retiró rápidamente la mano.

Las grietas desaparecieron.

Aquella noche...

Uno de los cinco Sabios escribió un informe.

No era un documento oficial.

Era una carta secreta.

Solo tenía una línea.

"Si este niño pierde por completo la esperanza... el mundo entero podría perderla con él."

Guardó el pergamino.

Apagó la vela.

Y, por primera vez ...

Rezó.



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En el texto hay: la oscuridad dominara

Editado: 12.07.2026

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