El fundador

Capítulo 64 : La Llama y la Oscuridad

Kael y los demás llegaron a una ciudad minera.

Las calles estaban vacías.

Las casas...

Quemadas.

El silencio era absoluto.

Lia corrió hacia una plaza.

Allí encontró a una joven sentada entre las cenizas.

Tenía el cabello rojo oscuro.

Su brazo izquierdo estaba cubierto por marcas negras.

Sostenía una espada rota.

No levantó la vista.

—Llegaron tarde.

Kael se acercó lentamente.

—¿Qué ocurrió aquí?

La joven respondió con una voz vacía.

—El Imperio buscaba rebeldes.

No encontró ninguno.

Así que decidió dar un ejemplo.

Quemaron la ciudad.

Mataron a todos.

Darius apretó los puños.

Eryn bajó la cabeza.

Kael observó las ruinas.

Recordó su propia infancia.

La joven levantó por fin la mirada.

Sus ojos estaban llenos de rabia.

—Si vienes a decirme que tenga esperanza...

Vete.

La esperanza murió con mi familia.

Kael respondió con serenidad.

—No vine a darte esperanza.

Vine a preguntarte...

¿Quieres que esto vuelva a ocurrir en otro lugar?

Ella lo miró sorprendida.

Kael clavó Mors Aeterna en el suelo.

—Porque yo no.

El viento levantó las cenizas de la ciudad.

La joven observó al Fundador durante varios segundos.

Finalmente respondió:

—Mi nombre es Valka.

Y si vas a cambiar este mundo...

Llévame contigo.

La voz antigua habló una vez más.

"La Sangre ha encontrado al Fundador."

Muy lejos...

En el Gran Imperio...

El Consejo recibió una noticia inesperada.

—Mi señor...

El Caballero de la Luz...

Ha abandonado el palacio sin permiso.

El líder imperial se puso de pie.

—¿Qué dijiste?

—Aether ha salido solo.

Y creemos...

Que está buscando al Fundador.

El salón quedó en silencio.



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En el texto hay: la oscuridad dominara

Editado: 01.08.2026

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