La noticia se extendió rápidamente.
"Existe una ciudad donde nadie pregunta por tu raza."
"Existe un lugar donde los esclavos son libres."
"Existe un reino donde demonios, elfos, humanos, gigantes y Elarim pueden vivir juntos."
Miles comenzaron a viajar.
Un anciano llegó llorando.
—Soy demasiado viejo...
¿Puedo quedarme?
Kael asintió.
Una madre abrazó a su hija.
—¿No nos expulsarán?
Darius respondió:
—Aquí nadie vuelve a ser rechazado.
Poco a poco...
La ciudad comenzó a llenarse de vida.
Niños jugando.
Herreros trabajando.
Campesinos sembrando.
Por primera vez...
Muchos conocían la paz.
Eryn observó todo.
—¿Cómo llamaremos este lugar?
Kael miró el horizonte.
Recordó a Orion.
Recordó a Nox.
Y respondió:
"Noctaris."
"La Ciudad donde incluso la oscuridad protege."
Todos sonrieron.
Muy lejos...
En el Gran Imperio...
El Consejo golpeó la mesa.
—¡No podemos permitir que ese monstruo funde un reino!