El fundador

Capítulo 93: El Funeral de las Cenizas

aqui las muertes genteMuy al norte...

Existía una ciudad completamente cubierta de ceniza.

Allí vivía un joven llamado Ignis.

El único sobreviviente de un reino destruido.

Cada año...

Encendía una vela por cada persona que había perdido.

Miles de velas.

Miles.

Aquella noche...

El Imperio regresó.

—Quemen lo que queda.

No debe sobrevivir ningún testigo.

Ignis desenvainó su espada.

Luchó solo.

Hasta que cayó de rodillas.

Cuando el comandante iba a darle el golpe final...

Una espada negra detuvo el ataque.

Mors Aeterna.

Kael apareció.

Sin decir una palabra.

Los soldados retrocedieron.

Conocían esa espada.

Conocían esa mirada.

Y conocían ese nombre.

El comandante intentó mantener la calma.

—¡Todos juntos!

Antes de que terminaran la orden...

Los dos dragones de oscuridad descendieron del cielo.

El ejército se dispersó en medio del caos.

Ignis observó la escena.

—¿Por qué...?

Kael respondió.

—Porque las cenizas...

No son el final del fuego.

Son la prueba...

De que alguna vez existió.

Ignis bajó la cabeza.

Las lágrimas comenzaron a caer.

—Mi reino murió...

Kael caminó hacia él.

Le tendió la mano.

—Entonces...

Ayúdame a construir uno donde nadie vuelva a arder por culpa de un rey.

Ignis tomó su mano.

En ese instante...

El quinto símbolo de Mors Aeterna comenzó a iluminarse.

En distintos lugares de Duskaria...

Cinco personas levantaron la cabeza al mismo tiempo.

Una sacerdotisa.

Un asesino silencioso.

Un antiguo Elarim desterrado.

Una mujer marcada por la plaga.

Y un niño que vivía solo bajo un puente.

Sin saber por qué...

Todos sintieron el mismo llamado.

La llamada del Fundador.



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En el texto hay: la oscuridad dominara

Editado: 01.08.2026

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