Las tropas imperiales llegaron.
Pero Kael...
No apareció.
Quien salió primero fue Darius.
Con su enorme espada al hombro.
—Mi nombre es Darius.
Primer Apóstol.
Si desean llegar al Fundador...
Primero deberán pasar sobre mi cadáver.
Miles de soldados cargaron.
Darius clavó su espada.
El suelo se partió.
Detrás de él apareció un gigantesco Titán de Hierro, una manifestación nacida de su poder.
Mientras tanto...
En otro frente...
Ignis levantó ambas manos.
Cientos de círculos de fuego aparecieron en el aire.
—Arte Arcana: Lluvia del Fénix.
El cielo se cubrió de llamas.
Los invasores retrocedieron.
Más al norte...
Azrak giró su lanza.
Una energía oscura envolvió el campo.
Su técnica, Ritual del Horizonte Negro, encerró a un batallón completo en un círculo del que no podían escapar.
Los Apóstoles luchaban.
Cada uno con un estilo diferente.
Cada uno demostrando por qué el mundo comenzaba a temerlos.