La batalla explotó.
Pero Kael...
No avanzó.
Fue Darius quien dio el primer paso.
Su espada cayó como un meteorito.
Del suelo surgieron enormes cadenas negras.
Ritual: Cárcel del Juicio.
Miles de soldados quedaron atrapados.
Ignis levantó ambas manos.
Un gigantesco sol de fuego apareció sobre el campo.
Arte Arcana: Sol del Último Amanecer.
Las explosiones iluminaron el horizonte.
Azrak giró su lanza.
El cielo se cubrió de runas.
Dominio: Horizonte del Vacío.
Todo aquel que entraba en el círculo perdía el sentido de la orientación.
Los ejércitos comenzaron a atacarse entre ellos.
Judicar caminó entre los generales enemigos.
No gritó.
No corrió.
Solo dijo:
—La sentencia...
Ha comenzado.
Su espada brilló.
Los comandantes comprendieron demasiado tarde que estaban frente a un Apóstol.
Mientras tanto...
Kael seguía inmóvil.
Observando.
Esperando.
Como si supiera...
Que el verdadero enemigo aún no había llegado.