Noctaris.
Los ocho Apóstoles estaban reunidos.
Kael permanecía frente a ellos.
No llevaba su espada.
Solo observaba.
—A partir de hoy...
Ya no serán guerreros.
Serán los pilares del nuevo mundo.
Darius dio un paso al frente.
—¿Cuál será nuestra primera misión?
Kael extendió un mapa.
El mapa mostraba ocho fortalezas imperiales.
—Cada uno destruirá una.
Ignis sonrió.
—¿Y tú?
Kael respondió con tranquilidad.
—Yo atacaré la novena.
Pero no para conquistarla.
Para atraer toda la atención.
Judicar comprendió la estrategia.
—Mientras ellos nos persiguen...
Nosotros destruimos su poder.
Kael asintió.
—Una guerra no se gana golpeando más fuerte.
Se gana...
Haciendo que el enemigo tome la decisión equivocada.