En los cielos...
Virgo abrió los ojos.
Su paciencia había terminado.
Descendió acompañada por miles de guerreros celestiales.
Su sola presencia hizo florecer los árboles.
Pero donde caminaba...
También desaparecía toda oscuridad.
Miró hacia Noctaris.
—Fundador...
Tu existencia rompe el equilibrio.
Kael salió de la fortaleza.
No sonrió.
Sabía...
Que Virgo era diferente a Leo.
Ella no peleaba por orgullo.
Peleaba por convicción.
Virgo levantó su báculo.
—No deseo matarte.
Quiero salvar al mundo de ti.
Kael respondió con calma.
—Y yo...
Quiero salvarlo de ustedes.
El aire comenzó a vibrar.
Una nueva batalla estaba por comenzar.