Virgo no atacó.
Simplemente extendió la mano.
Todo el campo quedó cubierto por un gigantesco círculo blanco.
Dominio: Jardín del Juicio Eterno.
Dentro de él...
Toda intención de matar desaparecía.
Los soldados dejaron caer sus armas.
Incluso Darius sintió cómo su fuerza disminuía.
Kael intentó avanzar.
Su cuerpo se volvió pesado.
Virgo habló.
—La violencia solo crea más violencia.
Kael respondió.
—A veces...
Es la única puerta que dejaron abierta.
Virgo cerró los ojos.
Miles de lanzas de luz descendieron.
Kael apenas logró esquivarlas.
Por primera vez...
No encontraba una respuesta.
Desde lejos...
Judicar comprendió algo.
—¡No intenten romper el Dominio!
—¡Debemos encontrar a quien lo mantiene!
Los Apóstoles se dividieron.
Mientras Kael resistía...
Ellos comenzaron a buscar el punto débil del ritual.
La batalla ya no dependía solo del Fundador.