Las agujas púrpuras caían como lluvia.
Kael caminaba lentamente.
Cada aguja que se acercaba...
Desaparecía al tocar el aura de Mors Aeterna.
Escorpio sonrió.
—Interesante...
Pero eso solo fue un saludo.
Levantó la lanza.
Toda la energía del cielo descendió sobre ella.
Arte Celestial: Aguijón del Juicio.
Un rayo púrpura atravesó el horizonte.
Kael no esquivó.
Clavó Mors Aeterna frente a él.
La explosión destruyó montañas enteras.
Los Apóstoles fueron lanzados a kilómetros de distancia.
Cuando el humo desapareció...
Kael seguía de pie.
Pero...
Su brazo izquierdo sangraba.
Escorpio sonrió.
—Al fin...
Pude herirte.
Kael observó la sangre.
Y sonrió.
—Sí...
Hacía tiempo que nadie lo conseguía.