Los Apóstoles se reunieron.
Valka extendió un enorme mapa.
—Si atacan desde los cuatro frentes...
Nos rodearán.
Kael negó lentamente.
—No.
Ellos creen que esto es una guerra.
Pero esto...
Es una partida de ajedrez.
Tomó una pieza negra.
La colocó justo en medio del tablero.
—Todos creen que el rey es la pieza más importante.
Levantó otra.
—Pero la partida...
La ganan los peones.
Judicar sonrió.
Ya había entendido.
Kael no pretendía conquistar el Imperio.
Pretendía...
Hacer que se destruyera desde dentro.
Mientras tanto...
Caín observaba desde las montañas.
Había seguido cada movimiento del Fundador.
Y comenzó a preguntarse...
¿Y si realmente estaba luchando por algo más grande que él mismo?