Kael regresó a las ruinas donde alguna vez vivió Orion.
Todo estaba cubierto de polvo.
Los Apóstoles permanecieron afuera.
Sabían...
Que aquel lugar era sagrado para él.
Kael caminó entre los estantes destruidos.
De pronto...
Encontró un libro oculto bajo el suelo.
Era el diario de Orion.
Temblando, comenzó a leer.
"Kael...
Si estás leyendo esto, significa que ya descubriste que el mundo es mucho más antiguo de lo que imaginábamos.
Existen espadas que no fueron forjadas por hombres.
Existen guerras que fueron borradas de la historia.
Y existe un enemigo que ni siquiera los dioses se atreven a nombrar.
Cuando encuentres la Ciudad del Origen... comprenderás por qué te llamaban Fundador."
Las manos de Kael temblaron.
Dentro del diario había un mapa incompleto.
En una esquina...
Solo aparecía un nombre.
"Eternum."
La ciudad perdida.