En el Reino Celestial...
Los diez Semidioses restantes se reunieron.
Capricornio permanecía sentado.
Virgo guardaba silencio.
Entonces...
Una puerta gigantesca se abrió.
Entró un hombre cubierto por una capa azul.
No era un Semidiós.
Era un Portador.
Llevaba una espada cubierta por cadenas.
—Mi nombre es...
Aster.
Portador de Tempus.
La Espada del Tiempo.
Todos guardaron silencio.
Aster habló con calma.
—He visto el futuro.
Virgo levantó la vista.
—¿Qué viste?
Aster respondió.
—Vi los cielos ardiendo.
Vi morir a Semidioses.
Vi caer imperios.
Y vi...
Al Fundador.
Pero...
No pude ver cómo terminaba la batalla.
Capricornio frunció el ceño.
Era la primera vez...
Que el Portador del Tiempo no podía ver el final.