Toda la guerra se detuvo.
Incluso los soldados dejaron de pelear.
Frente a frente...
Lucien.
Kael.
Lux Aeterna.
Mors Aeterna.
Las dos espadas comenzaron a emitir una luz tan intensa que el cielo se partió en dos.
Una mitad era blanca.
La otra...
Negra.
Lucien dio un paso al frente.
—No te odio, Kael.
Kael respondió.
—Yo tampoco.
—Entonces...
¿Por qué luchamos?
Kael levantó lentamente la espada.
"Porque los dos queremos salvar el mundo..."
Lucien cerró los ojos.
Y terminó la frase.
"...pero solo uno de nosotros puede decidir cómo."
Las dos espadas chocaron.
¡¡BOOOOOOM!!
La onda de choque detuvo la guerra entera.
Montañas se partieron.
Ríos cambiaron de curso.
El cielo se agrietó.
Y todos comprendieron...
Que estaban presenciando la batalla entre los dos hombres más fuertes de su era.