El fundador

Capítulo 170 : El Fin de una Era

Lux Aeterna se hizo añicos.

Miles de fragmentos de luz ascendieron hacia el cielo.

Lucien cayó de rodillas.

Kael caminó lentamente hasta él.

Los dos permanecieron en silencio.

Lucien levantó la vista.

—Dime...

¿De verdad construirás un mundo mejor?

Kael respondió sin dudar.

—Aunque tenga que cargar con el odio de toda la historia.

Lucien sonrió.

Era suficiente.

Con sus últimas fuerzas...

Clavó el fragmento restante de Lux Aeterna en la tierra.

—Entonces...

Que mi muerte...

Sea el último sacrificio del viejo mundo.

Lucien cerró los ojos.

Su cuerpo comenzó a desintegrarse en partículas de luz.

No hubo gritos.

No hubo sufrimiento.

Solo una última sonrisa.

Y desapareció.

En el cielo...

Todos los Portadores sintieron la desaparición de Lux Aeterna.

Los Semidioses bajaron la cabeza.

El Emperador dio un paso atrás.

Por primera vez...

Sintió miedo.

Kael levantó la espada negra.

Mors Aeterna absorbió el último brillo de Lux Aeterna.

No para volverse más poderosa...

Sino como símbolo de que la vieja era había terminado.

Kael miró al cielo.

Y pronunció una frase que quedaría grabada para siempre.

"Toda luz necesita un amanecer..."

Bajó lentamente la espada.

"...pero todo amanecer también necesita una noche que le recuerde su final."

En ese instante...

Una inmensa presencia descendió sobre el campo.

Todos reconocieron esa energía.

Aether.

Llevaba Lumen Caeli en la mano.

Sus ojos estaban llenos de lágrimas al ver el cuerpo de Lucien desaparecer.

Se detuvo frente a Kael.

Los dos amigos se observaron.

Ninguno habló.

No hacía falta.

Ambos sabían...

Que ya no quedaban más caminos.

Solo uno saldría con vida.



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En el texto hay: la oscuridad dominara

Editado: 06.08.2026

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