Los dos desaparecieron.
¡¡¡BOOOOOOOOOOM!!!
Nox rugió.
Los dos dragones de oscuridad descendieron desde el cielo.
Aether levantó una mano.
Detrás de él aparecieron doce enormes alas de luz.
No eran de un ángel.
Parecían hechas del propio amanecer.
La luz y la oscuridad chocaron.
El continente entero tembló.
Kael apareció sobre la cabeza de Nox.
Aether voló hacia él.
Las espadas chocaron.
Los puños chocaron.
Las rodillas.
Los codos.
Los dos comenzaron a pelear como bestias.
Aether consiguió lanzar a Kael desde Nox.
Kael giró en el aire.
Antes de tocar el suelo...
Sonrió.
Chasqueó los dedos.
Los dos dragones envolvieron a Aether.
Pero Aether respondió creando cientos de lanzas de luz.
El cielo parecía una lluvia de estrellas.
Nox abrió la boca.
Una inmensa llamarada negra salió disparada.
Aether la partió con un solo corte.
Kael apareció justo detrás.
¡¡CRACK!!
Su puño golpeó la espalda de Aether.
El impacto atravesó siete montañas.
Aether escupió sangre.
Pero se levantó.
Respiró.
Y sonrió.
—Eso dolió...
Kael empezó a reír.
Esa risa...
Que hacía temblar el alma.
JAJAJAJAJAJA...
Levantó a Mors Aeterna.
La oscuridad comenzó a formar una enorme corona detrás de él.
Su voz resonó como si miles de almas hablaran al mismo tiempo.
"Ven, Aether..."
Los ojos de Kael brillaban como dos eclipses.
Su sonrisa ya no parecía humana.
"¡¡Demuéstrame que aún existe alguien capaz de matar a la Muerte!!"
Aether apretó con fuerza Lumen Caeli.
Y respondió con una frase que hizo guardar silencio incluso a los dioses.
"No voy a matar a la Muerte..."
Una luz cegadora envolvió todo su cuerpo.
"...Voy a salvar al hombre que vive dentro de ella."
Los dos se lanzaron al ataque.
Y el choque de sus espadas...
Partió el cielo en dos.