El mundo entero guardó silencio.
Ya no existían ejércitos.
Ya no existían dioses.
Ya no existían reyes.
Solo...
Kael.
Y Aether.
Los dos caminaban tambaleándose.
Cada paso dejaba un rastro de sangre.
Se detuvieron frente al otro.
Aether levantó lentamente su puño.
Kael hizo lo mismo.
No había odio.
Solo respeto.
Solo tristeza.
Aether sonrió.
—Al final...
Sí cumplimos nuestra promesa.
Kael respondió.
—Solo...
Nunca imaginamos este final.
Los dos cerraron los ojos.
Y recordaron.
El árbol.
Orion riendo.
Nox corriendo.
Las espadas de madera.
Los sueños.
Las promesas.
La infancia.
Todo pasó frente a ellos.
Cuando abrieron los ojos...
Corrieron.
El último puñetazo.
El mundo dejó de respirar.
¡¡¡BOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOM!!!
Una onda de choque atravesó los continentes.
Después...
Silencio.
El polvo cubrió el campo.
Nadie podía ver quién seguía de pie.( era muy enquietante )